Las Diez Señales De Uno Que Agrada La Carne

Por Ricardo Baxter

Traducido por Lasaro Flores

Los señales de una que agrada la carne o sensualista son éstos:

1. Cuando un hombre en su deseo de complacer su apetito, no lo hace con miras a un final más alto, o sea a la preparación de sí mismo para el servicio de Dios; pero lo hace sólo para el placer de sí mismo. (Por supuesto nadie hace cada acción a sabiendas con miras al servicio de Dios. Sin embargo, la manera general o el hábito de una vida gastada en el servicio de Dios son ausentes para el que agrada la carne.)

2. Cuando él mira más con impaciencia y laboriosamente siguiendo la prosperidad de su cuerpo que de su alma.

3. Cuando él no se abstendrá de sus placeres, cuando Dios los prohibe, o cuando ellos hacen daño a su alma, o cuando las necesidades de su alma lo retiran de ellos. Pero él tiene que tener su placer a pesar de todo de lo que le cuesta, y está tan puesto sobre ello, que él no puede negarselo a sí mismo.

4. Cuando los placeres de su carne exceden sus placeres en Dios, y de su palabra y caminos santos, y las expectativas del placer interminable. Y este no sólo en la pasión, sino en la estimación, en el escoger, y en acción. Cuando él tiene mejor dicho estar en un juego, o banquete, u otro entretenimiento, o en la adquisición de tratos buenos o ganancias en el mundo, que vivir en la vida de fe y amor, que sería una manera santa y celestial de vivir. 

5. Cuando los hombres ponen sus mentes a esquema y estudio para hacer provisión para los placeres de la carne; y esto es primero y lo más dulce en sus pensamientos.

6. Cuando ellos tienen mejor dicho de hablar, u de oír, o leer de los placeres carnales, que de los placeres espirituales y celestiales. 

7. Cuando ellos aman la compañía de sensualistas alegres, mejor que la comunión de los santos, en los cuales ellos pueden ser ejercidos en las alabanzas de su Hacedor.

8. Cuando ellos consideran que el mejor lugar para vivir y trabajar es donde ellos tienen el placer de la carne. Ellos prefieren estar donde tienen las cosas fáciles, y no carecen de nada para el cuerpo, más bien que donde ellos tienen mucho mejor ayuda y provisión para el alma, aunque la carne sea pellizcada por ello.

9. Cuando él estará más impaciente para gastar el dinero para complacer su carne que complacer a Dios.

10. Cuando él creerá o gustará ninguna doctrina, sino la del "fácil-creerismo", y odiará la mortificación como "el legalismo" demasiado estricto. Por éstos, y signos similares, la sensualidad puede ser fácilmente conocida; en efecto, por la disposición principal de la vida.