CAYENDO A
LO MÁS BAJO
El Salmista había caído al "fondo" en su
vida; y de esa situación su único recurso era de clamar
al Señor. Ah, ¡qué el
pueblo de Dios aprendiera de hacer lo mismo siempre que cayeran a lo
más bajo
en sus vidas! Pero tristemente, tenemos que admitir que hoy tantos de
cristianos profesores que recurren al consejo de los tal llamados
"psicólogos y psiquiatras cristianos" en vez de buscar el
consejo del
Señor de Su Palabra. Pero aquí está la fe
verdadera que a pesar de 'lo más
angustiados estemos, lo más excelente es la fe que confía
valientemente en el
Señor, y por lo tanto le ruega a él, y a él solo'
(El Tesoro De David, por C. H.
Spurgeon). Amados, nunca nos olvidemos que no importa por mucho que
caemos al
fondo en nuestras vidas, por cualquier razón, hay Uno a quien
podemos exclamar en
la fe: “Señor, oye mi voz; estén atentos
tus oídos á la voz de mi súplica” (v.2).
Pero noten, amados, que fue debido al pecado que
había
traído al Salmista a este punto, que es inferido por su
pregunta: “JAH, si mirares á los pecados,
¿Quién, oh
Señor, podrá mantenerse” (v.3)? Ah, la angustia y la
culpa que nos trae a
una pena profunda de cuánto hemos ofendido a nuestro Dios y
somos dignos en
donde estamos a causa de nuestros pecados…, “Empero”, ah precioso “empero”, “hay
perdón cerca
de ti, para que seas temido”. ¡Esa es la esperanza aún
cuando hemos caído a
lo más bajo en nuestras vidas! Sí, nuestro Dios es “bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos
los que le
invocan” (Salmo 86:5); y “si
confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos
perdone nuestros
pecados, y nos limpie de toda maldad” (1 Juan 1:9). Esto en cambio
nos
traerá a un "sobrecogimiento reverencial" de quien es nuestro
Dios en
temerle debido a lo sobrecogedor de Su perdón en nuestro
Salvador precioso, el
Señor Jesucristo. Amén.
Pero también note que es una fe que espera
aún cuando
nos encontramos en “los profundos”;
porque el Salmista confiesa: “Esperé yo á
Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado. Mi
alma espera á Jehová más
que los centinelas á la mañana. Más que los
vigilantes á la mañana” (vv.5,
6). Sí, incluso si aunque tengamos que “morar
en tinieblas” y “la ira de Jehová
soportar, porque” hemos “pecado
contra él,…Jehová será (nuestra) luz”
(Miqueas 7:8, 9); porque “Jehová dará luz
á (nuestras) tinieblas” (2 Samuel 22:29) en nuestros “profundos”. Ah, santo de Dios, si por alguna
razón te encuentras
haber caído a lo más bajo de tu vida, pon la mira arriba
a las promesas de Su “palabra…, á la cual
hacéis bien de estar
atentos como á una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta
que el día
esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”
(2 Pedro
1:19); porque aunque “por la tarde (anochecer) durará el lloró, (pero)
á la mañana vendrá la alegría” (Salmo
30:5). Ah, hijo de Dios, en tus “profundos…,
espera…á Jehová; porque en Jehová hay
misericordia. Y abundante redención con
él. Y él te redimirá…de todos tus pecados" (vv.
7, 8) en el Señor
Jesucristo. Amén.