UN PUEBLO DISPUESTO
Salmo 110:3

“Tu pueblo serálo de buena voluntad en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad: desde el seno de la aurora, Tienes tú el rocío de tu juventud”.

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Cualquiera quien supone que Dios es soberano en toda área, excepto sobre el albedrío del hombre, implica que el hombre ejerce algún control que esta afuera del reino de la autoridad y el poder de Dios. Si eso fuera verdad, ¡entonces Dios no sería Dios! Todas las criaturas viven, se mueven, y tienen su ser in Él (Hechos 17:28). También quiere decir que el hombre no esta completamente perdido, ya que todavía retiene el poder y la posibilidad de creer en Cristo. Tal enseñanza es contrario á todo lo que las Escrituras testifican del hombre natural. Ellos están muertos espiritualmente, incapacitados, y desinclinados de venir á Cristo, si Dios primero no les da el poder y la autoridad, Juan 1:11, 12).

Sin embargo, es tan incorrecto de asumir que ya que Dios es el que salva, Él lo hace contra la voluntad del pecador. La verdad gloriosa del Salmo 110:3, y de toda la Escritura, es que no importa qué fuerte sea la oposición del pecador al Evangelio de la gracia soberana en Cristo, la gracia, el propósito y la voluntad de Dios conquistará. Note que el versículo dice, “Tu pueblo serálo de buena voluntad…”.

¿Quién es este pueblo? Ellos son de Dios por Su elección eterna distinguida. Él escogió un pueblo de toda la humanidad caída para poder mostrarles Su misericordia y favor inmerecido en Cristo, Efesios 1:3-5. Ellos son de Dios por la redención. Cuando el Señor Jesucristo murió en la cruz, Él compró para Dios el Padre, aquel pueblo quien el Padre escogió y le dio á Él. Cristo oró por ellos en el huerto, “Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son: Y todas mis cosas son tus cosas, y tus cosas son mis cosas: y he sido glorificado en ellas”, Juan 17:9, 10. Ellos son de Dios por la regeneración. Con el tiempo, el Espíritu de Dios hace la obra sobre cada corazón de cada pecador escogido. Él primero produce la vida en ellos, en revelándoles a Cristo en ellos, ¡quien es la vida, 1 Juan 5:20! Ellos voluntariamente vienen á Él por la fe, creyendo sólo en Él, cuya sangre y justicia los cubre, y los hace aceptos en Cristo, Efesios 1:6-9.

¿Eres un pecador de buena voluntad? ¿Te confías únicamente y agradablemente sólo en Cristo para tu salvación, dándole toda la gloria por Su gracia soberana y todopoderosa? ¿Está Cristo en tu pensamiento y corazón de diario? ¿Le sirves en toda ordenanza de Su Palabra? ¿Recibes graciosamente todo de Su doctrina? ¿Eres generoso en tu dar y en tu servicio, y gracioso en actitud en unos con otro? Este es el poder y la gracia de Dios en el corazón del pueblo del Señor, Esdras 1:1-6.