LA DOCTRINA DEL AMOR DE DIOS

Por Lasaro Flores

Ministerio Todo de Gracia http://www.tododegracia.allofgraceministries.org/

La Doctrina del Amor de Dios es una del más popular entre personas en general; o sea cristiano o no. Hace a personas que se sientan bien en oír que "Dios es amor” (1 Juan 4:8, 16); e incluso entre el pecador más malvado, les da un sentido de seguridad en oír que Dios los ama. Creo por eso tales frases como "Dios odia el pecado, pero ama al pecador"; o "Sonríase, Dios te ama" tanto agrada al oído natural. ¿Por qué? ¡Porque ellos no pueden concebir que un Dios de amor puede odiarlos y enviarlos al infierno!

La cosa triste es que hay tanta equivocación de esta doctrina que aún cristianos creen y enseñan cosas acerca de ello que no son Bíblicas. Esto en seguida afecta el carácter de Dios (por lo menos de lo que muchos lo imaginan Él ser); especialmente de Su Gracia y Soberanía. Pero diga algo que contradice su "doctrina" del amor de Dios, ¡inmediatamente aún quizás lo llaman un herético! Cualquier cosa que está al contrario de su "Dios de amor" no es el Dios en que creen y aman.

Ahora, sé que no importa lo que diga cambiara su opinión. Todo lo que puedo hacer es "anunciaros todo el consejo de Dios” (Hechos 20:27) y orar que Dios será complacido para enseñarles por Su Espíritu Santo "conocer la verdad” (2 Timoteo 2:25), "como la verdad está en Jesús”  (Efesios 4:21). Por supuesto, yo no quiero implicar que sé TODO con respecto a esta doctrina; porque yo mismo también debo ser enseñado por el Padre (compare Juan 6:45). Pero espero que todos nosotros seamos como los de Berea y "recibir la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11). Amén.

Por supuesto, cae de su peso, que todo creyente verdadero que ha experimentado la grandeza del amor de Dios y ha gustado su dulzor en las profundidades de su alma, ¡concordará conmigo "que excede a todo conocimiento” (Efesios 3:19) que Dios amaría a cualquiera de nosotros! Saber lo que fuimos y somos como revelado por Su Palabra, y por nuestra experiencia limitada, ¡nos quedamos asombrados que Dios consideraría aún amar a cualquiera de nosotros! Amados, ¡hay TODO en nosotros, y de nosotros, que debe hacer, y hará, de mover a Dios a odiarnos! ¡La Palabra Santa de Dios no pinta una imagen muy bonito de nosotros como pecadores! No; ¡es una imagen muy fea y despreciable de lo que éramos y de lo que somos antes el Dios Santísimo! Aún aunque "Dios es amor”, ¡es totalmente imposible para Él amarnos sólo por Su amor!

Teniendo en cuenta el Amor de Dios, tenemos que hacerlo en conexión con Sus otros atributos y Su carácter; porque TODO lo que Dios es no puede ser separado de uno al otro. En otras palabras, porque "Dios es amor”, Él es también "el Dios de toda la gracia” (1 Pedro 5:10), Él "hace todas las cosas según el consejo de su voluntad” (Efesios 1:11), y es soberano sobre los actos de Su misericordia sobre quienquiera Él quiera (compare Romanos 9:15, 16, 19). Su Santidad y Justicia y Bondad también son implicados en amar a cualquiera de nosotros. Por lo tanto, amados, en Dios amar a cualquiera de nosotros, ¡Su Amor no contradice Su Santidad, Justicia, Gracia, Misericordia, Bondad y por cierto, Su Soberanía! Seguramente, ¡Su mismo Amor no va contra de Él mismo; en que "Dios es amor”!

Al estudiar esta doctrina preciosa, es nuestra esperanza en Su Palabra (Salmo 119:49) mostrar las verdades humillantes de esta doctrina. Esperamos contestar algunas preguntas muy importantes; no por argumento, sino para mostrarnos, no sólo la grandeza inmensurable del Amor de Dios, pero también lo impresionante de la inmutabilidad de Su amor indigno a cualquiera de Sus criaturas; ¡especialmente a pecadores totalmente depravados que odiarían más bien a Dios (compare Romanos 1:30) que amarlo! Intentaremos en contestar tales preguntas como: ¿Ama Dios a todos, es decir, a cada persona en el mundo? ¿Es verdad que Dios ama a todos los pecadores independientemente a lo que Él mismo dice en Su Palabra inerrante? ¿Podemos tomar la Palabra de Dios y aplicarla sin discriminación a cada uno o a cualquiera sin teniendo en cuenta lo qué Dios mismo dice? ¿Encontramos alguna justificación en las Escrituras Sagradas en enseñar que Dios odia a pecadores? ¿Es el Amor de Dios inmutable como Él mismo es; o puede "cambiar" de amar a alguien a odiarlo? Y en cuanto a eso, ¿ama Dios a cualquiera aparte del Señor Jesucristo? Estas preguntas son importantes porque confirmará y verificará lo que el Amor de Dios es; y nos debe prevenir de creer y enseñar conceptos erróneos de este amor.

Ahora, cae de su peso, ¡que el Amor si Dios es REAL! No es simplemente un concepto abstracto de religión, sino una relación que existe entre Él y Su pueblo que Él ama. Es un amor que uno experimenta, no por sentimiento, sino por la fe en el amado Hijo de Dios; porque es un amor que uno puede conocer mediante la predicación del Evangelio de Jesucristo que los trae a la salvación "en la fe del Hijo de Dios, el cual (nos) amó y se entregó a sí mismo por (nosotros)” (Gálatas 2:20). Por lo tanto, cualquiera, en este momento, que conoce la salvación de Dios en Jesucristo, también conoce el Amor de Dios; porque ahora pueden decir: "Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero” (1 Juan 4:19). Amén.

*********************************

Al continuar con nuestro estudio, consideremos algunas cosas con respecto al Amor de Dios que son muy importantes saber a lo menos por dos razones: Uno, optimistamente nos guardará de hacer conceptos erróneos del Amor de Dios; y dos, que el Amor de Dios sólo puede ser conocido por el predicar del Evangelio de Jesucristo. En el uno, tendemos a juzgar Dios por lo que somos, es decir tratamos de traer Dios a nuestro nivel de pensar y de hacer las cosas. Él mismo nos acusa de esto en decir por el Salmista: "Pensabas que de cierto sería yo como tú (50:21) y así que nos recuerda que "mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice Jehová (Isaías 55:8). Y eso es tan verdad con respecto a Su Amor. Luego con el otro, tenemos que comprender que el Amor de Dios no puede, y no será, expresado aparte del Evangelio de Su amado Hijo, el Señor Jesucristo. En otras palabras, amados, quite las Buenas Nuevas del Amor de Dios demostrado y manifestado por la Cruz y la Tumba vacía del Salvador, y el Amor de Dios también será quitado de la esperanza de salvación para cualquier pecador. Juan 3:16 – "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”; y "en esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por Él. En esto consiste el amor; no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados (1 Juan 4:9, 10). ¡Amén!

Sin más, consideremos que el Amor de Dios es 1) eterno. Esto significa simplemente que el Amor de Dios no tiene principio ni termino; porque así como Dios "desde la eternidad y hasta la eternidad” es “Dios” (Salmo 90:2), así es Su Amor "eterno”. Por eso Él puede decir a todos a quienes ama: "Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31:3). Por lo tanto, ya de que "Dios es amor” (1 Juan 4:8, 16), y es "el eterno Dios” (Deuteronomio 33:27), ¡podemos concluir con toda la certeza así también es Su Amor! Podemos tener la seguridad de que si conocemos que Dios nos ama, ¡Él nos amará para siempre y jamás! Nunca habrá un tiempo que Dios dejará de amarnos ya que es "eterno”.

¡Otra cosa acercas de el Amor de Dios es que no hay absolutamente nada que puede causar a Dios dejarnos de amar! Eso es lo que significa para nosotros en que es “eterno”; o para ponerlo en las palabras del apóstol Pablo: "Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra criatura nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38, 39). En otras palabras, si había ALGO que nos podría separar del Amor de Dios, ¡entonces esto significa que no es "eterno”! Además, Él mismo dice que Él nunca cambia (Malaquías 3:6); y ¡esta verdad gloriosa puede ser aplicada a Su Amor eterno! Pero entienda esto: ¡Esto SOLO puede ser verdad para ésos que están "en Cristo Jesús Señor nuestro”; porque como mostraremos más adelante, el "amor eterno” de Dios es, y sólo será, en Su amado Hijo, nuestro Señor y el Salvador Jesucristo! Amén.

Pero luego vemos que el Amor de Dios es 2) gratuito; o de pura gracia. Por esto es significado que nosotros no podemos obligar a Dios a amarnos; y por lo tanto, tendrá que amarnos simplemente porque Él decidió de Su "libre albedrío" amarnos aunque nosotros no merezcamos ser amados por Él. Lo que Él dice en Oseas 14:4 es todavía verdad de cualquiera de nosotros: "Los amaré de pura gracia”; y así que 'no es que el amor de Dios ni de Cristo empieza cuando los pecadores se arrepienten y se voltean a él, o él aplica su gracia perdonable, desde que su amor es de la eternidad; pero en haciéndolo así Él manifiesta su amor, y continuará en ello, ni nada podrá separar de ello: y este amor, como es puesto libremente sobre los objetos de ello, sin cualquier mérito de ellos, o de cualquier motivo en ellos, sino que fluye de la voluntad soberano libre y el placer de Dios en Cristo; así es que es tan libremente manifestado, y continúa sobre el mismo fondo, y es demostrado en un donativo profuso y muy liberal de bendiciones de gracia a ellos: este amor es libre en su original, y es liberal y generoso en los efectos de ello; y hace los objetos de ello personas libres, dispuestas y generosas también' (De la Exposición de la Biblia Entera de John Gill).

Piense de ello y sea honesto: ¿Hay algo en usted o de usted que hará a Dios que lo ame? Oh, mi querido amigo, ¡estar en la presencia de nuestro Señor nos haría hacer lo que Pedro hizo cuando “cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador” (Lucas 5:8)! O quizás como cuando "respondió Job a Jehová, y dijo: He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca…De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y en ceniza” (40:4; 42:5, 6). ¿Por qué? Se vieron a sí mismos ser lo que Dios dice de nosotros que nos hace desamables a Él; porque "todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia” (Isaías 64:6); y así que por lo tanto, "no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” (Romanos 3:12). ¿Puede ver ahora por qué Dios tiene que amarnos gratuitamente, es decir, de pura gracia? Y si Él no lo hace, ¡entonces no hay manera que Dios pueda amar a cualquiera de nosotros!

Por lo tanto, vemos entonces que el Amor de Dios es indigno. ¿Qué significamos por esto? Simplemente que no hay absolutamente nada; o en cuanto a eso, algo en nosotros que podemos ofrecer a Dios como una razón para mostrarle que merecemos algo bueno de Él; ¡incluso para que Él nos ame! En teniendo en cuenta lo que las Sagradas Escrituras testifican de nosotros en lo que somos ante del Dios muy santo como pecadores, Él tiene toda justa razón para odiarnos. De hecho, el testimonio de la Palabra de Dios es esto: "Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; el malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que obran iniquidad (Salmo 5:4, 5). Por lo tanto, amados, desde que Dios "aborrece a todos los que obran iniquidad”; y esto muy ciertamente incluye a TODOS nosotros; porque es dicho que "ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque” (Eclesiastés 7:20) en que "TODOS (es a saber, yo y usted) pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). No hay absolutamente ningún mérito de absoluto en nadie de nosotros que es digno para que Dios ame a cualquiera de nosotros.

No obstante, lamentablemente el orgullo y la presunción del hombre pecador no nos permiten humillarnos y admitir que "no somos digno de la más pequeña de todas las misericordias, y de toda la verdad” (Génesis 32:10) de Aquél quien es "muy limpio de ojos para ver el mal,  y no puede ver el agravio” (Habacuc 1:13) de que no somos merecidos del amor de Dios. De hecho, ¡yo he oído aún del púlpito ésos que rascan el oír de los que están en las bancas que son merecidos del amor de Dios! Pero ¡oh! ¡Qué engañoso es de decir a los pecadores; e incluso a "cristianos" profesos, que son dignos del amor de Dios! ¿Por qué? Porque en hacer esto es de decirles que pueden mirarse a sí mismos para que Dios halle en ellos "algo" que Él aceptará para que Él los ame. Esto, de hecho, es de voltearles los ojos de mirar a Jesús en quien Dios SOLO los puede amar. Es SOLO en Su amado Hijo que Dios nos hace aceptos y que nos amará por amor de Él (Efesios 1:3-6ff.). Otra vez, mire a usted mismo y encuentra ALGO en usted que merece el amor de Dios; y si encuentra algo, entonces lamentablemente, HA PERDIDO el amor de Dios en Jesucristo. Amén.

Además, vemos que el Amor de Dios es santo. 'El amor de dios no es regulado por el capricho, por la pasión, ni por el sentimiento, sino por el principio. Así como Su gracia no reina a costo de ello, sino "por la justicia” (Romanos 5:21), así que Su amor no tiene conflicto con Su santidad. "Dios es luz” (1 Juan 1:5) es mencionado antes de que "Dios es amor” (1 Juan 4:8). El amor de Dios no es mera una debilidad amable ni una blandura afeminada. La Escritura declara que "el Señor al que ama castiga, y azota a todo el que recibe por hijo” (Hebreos 12:6). Dios no guiñará al pecado, aún en Su propio pueblo. Su amor es puro, no mezclado con algún sentimentalismo pulposo' (por Arthur W. Pink de sus Atributos de Dios, El Amor de Dios). Además, agregaré, el Amor de Dios es "separado", es decir, ‘distinto’ del amor del hombre. Él no ama como nosotros amamos. Así como Él dice que "como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:9), ¡así es Su amor! No hay comparación en absoluto con el Amor de Dios y el amor del hombre: ¡Por eso es santo! Amén.

Recuerde que "Dios es amor” (1 Juan 4:8, 16); y también "Dios es santo” (Salmo 99:9); por lo tanto, ¡TODO lo que Dios es, es SANTO! Entonces, esto significa, en Dios amando a alguno, Él lo ama en santidad. Para ponerlo en otras palabras, en Dios amando a cualquiera de nosotros, Él lo hace con la intención de 'separarnos del mundo y separarnos para Él Mismo', que incluye la manera que vivimos porque Él nos amó, y nos ama, en Su amado Hijo. Esto es mostrado por el apóstol Pedro en decir: "Así como Aquél que os llamó es santo, así también vosotros sed santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:15, 16). Sería una contradicción para cualquiera de nosotros reclamar que Dios nos ama y todavía que Su amor santo no tener efecto de absoluto en nuestras vidas. ¡Nosotros no podríamos decir verdaderamente que "nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero” (1 Juan 4:19) si Su amor no nos hace santos porque nosotros verdaderamente le amamos! ¡Piense de ello! Así como ninguno de nosotros podrá verlo en gloria si Él no nos ama, así que ninguno nosotros lo veremos si no seguimos la santidad (Hebreos 12:14). Esto es lo que la gracia de Dios hace para nosotros a causa de Su gracia dada a nosotros en Jesucristo. ¡Aleluya!!!

Es de ser arrepentido de que mucho de lo que es predicado y es enseñado hoy en día en el ambiente de la iglesia con respecto al Amor de Dios es, por supuesto, no Bíblico, sino según a los mandatos del hombre carnal y natural. Temo que mucho que es dicho del Amor de Dios es como dar "lo santo a los perros," o echando "perlas delante de los puercos (Mateo 7:6). Sé que probablemente algunos me acusarán de ser no amable y de criterio diciendo esto; pero permíteme   preguntarle: ¿Lee dondequiera en el libro de los Hechos, cuál es un registro de evangelizar, que en cualquier tiempo que los apóstoles predicaron el Evangelio mencionan aún el Amor de Dios a los incrédulos? ¡Yo mismo nunca he encontrado un instante de ello! Ahora, es verdad que Juan 3:16 hace referencia de la grandeza del Amor de Dios a enviar a Su Hijo para salvar a los  que creen en Él; pero note que el foco del Amor de Dios ESTA en Él dando a Su Hijo para "salvar a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21) que están en, y eran de, el mundo antes de conocer el Amor de Dios en Jesucristo como el Salvador de ellos. Romanos 5:8 lo pone así: "Mas Dios encarece su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Por lo tanto, tenemos que tener cuidado en cómo presentamos el Amor de Dios; o en cuanto a eso, cualquier doctrina de la Biblia para que no seamos culpables de agregar, o quitar, de ellas y de prometer bendiciones que son sólo verdad en Jesucristo y para ésos que están en Él.

Ahora esto nos trae a la pregunta: ¿Ama Dios a cada y a toda persona que entra en este mundo? O, para ponerlo en otra manera como es tan popular dicho en estos días: "Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador". Esta declaración, por supuesto, implica que Dios ama a todos los pecadores y que no hay restricción en absoluto en ello. Mas esto trae a luz una pregunta que generalmente usted no oirá de ésos que creen en un "amor universal" que incluye a cada pecador singular en el mundo. ¿Qué de ésos que ya están perdidos y han pasado a una eternidad sin Cristo y están reservados en el infierno para el Día del Juicio Final? ¿Todavía los ama Dios? Recuerde... ¡Dios ama "con amor eterno” (Jeremías 31:3); y desde que Él "no cambia” (Malaquías 3:6), eso significaría que Su amor nunca cambia! Por lo tanto, esto implica que Su amor nunca cambia y así ya que Él ama a un pecador, Él nunca parará de amar a esa persona; ¡incluso si está en el infierno! ¿Es esta la clase de amor que usted cree es significado cuándo dice que Dios ama a todo pecador? Si esto es verdad, ¡entonces que esperanza tenemos si Dios ama al pecador perdido en el infierno como ama a cualquiera de Sus hijos que creen en el Señor Jesucristo!

Quizás usted será inclinado a decir que el amor de Dios tuvo que cambiar en alguna manera ya que usted probablemente no podrá explicar cómo Dios ama a pecadores en el infierno tanto como Él ama a cristianos verdaderos. En ese caso, tendría que negar la inmutabilidad de Dios, que enseña que Dios no cambia. Pero luego si el Amor de Dios cambia de amar a un pecador "con amor eterno” a odiar ese pecador; o por lo menos 'amar a ese pecador menos que antes,' entonces tiene que decir que Dios es mutable que contradice lo que la Palabra de Dios declara que "no hay mudanza, ni sombra de variación” con Él (Santiago 1:17). ¡Puede ver el apuro que uno se pone a sí mismo en reclamar que Dios ama a cada y a todo pecador! Por lo tanto, podemos concluir que Dios NO ama a todos, es a saber, a cada pecador individual simplemente en la base de la inmutabilidad de Dios; porque si cambia sólo un poquito, entonces el hijo de Dios NO puede tener la certeza del "amor eterno” del Padre y que hay la posibilidad de ser separado "del amor de Dios que es Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:39). ¿Cómo puede ser usted cierto que USTED nunca pecará hasta al punto de esto aconteciendo a usted si el Amor de Dios es mutable?

Ahora, ¿realmente enseña la Palabra inerrante de Dios que Dios si aborrece a pecadores? Sí, ¡así es! Primero, considere Salmo 5:5 – Dios “aborrece a todos los que obran iniquidad” y luego Malaquías 1:3 declara que Dios “a Esaú aborreció”. Por supuesto, éstos no son las únicas Escrituras pero son suficientes para ahora. El punto es que las Escrituras si enseñan que Dios odia a pecadores; por lo tanto, ¡la enseñanza popular por muchos que "Dios aborrece al pecado, pero ama al pecador" aplicado generalmente a todo pecador es una MENTIRA! De hecho, considere que el Nuevo Testamento lo pone así: Primero, Juan nos dice que "él que cree en el Hijo tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él (3:36) y antes de la conversión a Jesucristo todos nosotros "éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (Efesios 2:3). Note precisamente que aparte del Señor Jesucristo, TODOS LOS PECADORES son "por naturaleza hijos de ira” y en vez del Amor de Dios estando sobre ellos, es Su ira que se queda o permanece sobre ellos aparte del Hijo de Dios para siempre y hasta la eternidad. Note que el amor de Dios de ninguna manera está sobre el incrédulo; y así por lo tanto, nosotros no podemos, ni debemos, implicar en ninguna manera que Dios ama al incrédulo si el propio Señor dijo que la ira de Dios se "queda" sobre el incrédulo, es a saber, NO PUEDE conocer el amor de Dios aparte de la fe en el Señor Jesucristo. ¿Puede usted en alguna manera asociar el amor de Dios con Su ira sobre un pecador incrédulo; especialmente cuando es declarado que "no nos ha puesto Dios para ira, sino para obtener salvación por nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5:9)? Esto nos dice, entonces, que algo tiene que suceder en las vidas de pecadores para que ellos puedan experimentar y conocer el amor de Dios para ellos; de otro modo, ¡la ira de Dios continuará con ellos hasta la eternidad!

En segundo lugar, otra Escritura que muestra que Dios aborrece a pecadores es la de Mateo capítulo 7, donde leemos en los versos 21-23: "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad”. Primero, note que éstos son cristianos profesos y que "sirven" al Señor. En el Día del Juicio ellos tratarán de justificarse a sí mismos por lo que hicieron (v.22) para entrar al reino de los cielos. ¡Qué advertencia es esta a todos nosotros en presumir que si somos sólo "fieles" en servir al Señor esto garantiza una entrada a la gloria! ¡Me pregunto cuántos están en las iglesias que realmente creen esto! Al fin, ¡ellos encontrarán que tenían un concepto equivocado del amor de Dios para ellos! En segundo lugar, Él contradice la "profesión de fe" de ellos (compare Hebreos 10:23) por "protestarles” (v.23), "Nunca os conocí!”. ¡Note que nunca había una relación de "amor" entre estos profesores y el Señor Jesucristo! Creería que comprenden que éste "conocer” en la Biblia no es simplemente un "conocimiento intelectual" de alguien sino es tener un "conocer" personal e íntimo entre dos personas, como en Juan 10:14 – "Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen"; y así que es verdad de entre el Señor y Su pueblo: "Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero” (1 Juan 4:19). Entonces en esencia, el Señor Jesús dice a estos profesores: "¡Yo nunca os amé!"

Por lo tanto, sigue en el tercer lugar que los aborrece; porque en decirles: “Apartaos de mí, obradores de maldad” es porque Él “aborrece a todos los que obran iniquidad” (Salmo 5:5). Esto es mostrado cuando les dice: "¡Apartaos de mí!” Sólo hay una razón porque haría tal cosa a un pecador; y es porque Él “aborrece a todos los que obran iniquidad” (Salmo 5:5); y por lo tanto, ¡Él no los ve en Su amado Hijo! Esto no contradice que porque Él "es amor” (1 Juan 4:8, 16), Él no puede aborrecer. Al contrario, muchos veces en las Escrituras uno encontrará que el más Santo y Justo SI ODIA a pecadores, o los aborrece; y no es simplemente porque Él "los ama menos" como algunos tratan de enseñar; o aún que quizás Él los había amado antes pero a causa de alguna cosa en particular a causado que Dios ya no los ame, ¡sino que tiene que aborrecerlos! Pero lo que hace esto muy solemne es que estos individuos particulares profesan ser cristianos y ellos reclaman que "sirven" al Señor Jesucristo. Oh, ¡en saber que hay muchos en la iglesia que realmente NO CONOCEN el amor de Dios; y esto simplemente porque Dios no los ama sino que realmente los odia! Oh, amados, cuán importante es “conservarnos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna” (Judas v.21); y esto asegurándonos de que "le amamos a Él, porque Él nos amó primero” (1 Juan 4:19).

Ahora, mucho más podría ser dicho acercas de este tema, pero creo que he hecho el punto con respecto a ello. No obstante, alguien quizás pregunte: ¿Por qué tengo que escribir acercas de algo tan terrible como esto: Qué Dios aborrece a pecadores? Por qué no lo dejo como es; que aunque quizás sea verdad que Dios no ama a todos, todavía la gente no tiene que oír que Dios odia a pecadores. En pecadores oír esto, quizás pueden ser desalentados aún en pensar de buscar al Señor Jesucristo para salvación, especialmente si oyen que Dios odia a pecadores. Bueno, por dos razones: Uno, nosotros "no hemos de rehuir anunciaros todo el consejo de Dios” (Hechos 20:27), que significa que no debemos de simplemente predicar y enseñar lo que suena bueno o rascar la comezón de el oír de la gente, sino todo lo que es la Palabra de Dios. Dos, somos mandados por Dios: "Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás a ello, ni quitarás de ello” (Deuteronomio 12:32). En otras palabras, nosotros no tenemos derecho, y lo hacemos en nuestro propio peligro, en omitir cualquier cosa de la Palabra de Dios, o añadir aún a ello lo que no está en Su Palabra escrita, la cuál conocemos como la Santa Biblia Santa; y seguramente, la verdad que Dios aborrece a pecadores ESTA EN Su Palabra; y por lo tanto, no nos osamos abstenernos de enseñarlo sólo para que la gente no sean ofendidas.

Permítame cerrar este segmento con estas observaciones finales: Si, o más bien, ya que Dios "“aborrece a todos los que obran iniquidad, entonces ¿que esperanza puede cualquier pecador tener, especialmente desde que tenemos una Escritura que dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16)? Bueno, permítame ponerlo así, optimistamente sin cualquier malentendimiento. La esperanza del pecador perdido no está en el amor de Dios; y digo esto porque como noté antes, que los apóstoles en predicar el Evangelio en el libro de Hechos NO HACÍAN ninguna referencia al amor de Dios para la salvación de ellos. Creo que puedo decir esto sin ninguna ambigüedad porque la salvación del pecador TIENE QUE SER de la Gracia de Dios; "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios” (Efesios 2:8). Ya ven, un pecador tiene que verse como el más principal de pecadores e indigno de las más pequeñas de las misericordias de Dios; ¡y especialmente de Su amor! Por lo tanto, la esperanza de un pecador aún para ser amado por Dios tiene que también ser de Su gracia; como es puesto en Oseas 14:4 – "Los amaré de pura gracia.” Entonces, como experimentamos la "salvación tan grande” de Dios por "las riquezas de su gracia,” es cuando experimentamos el "gran amor” de Dios para nosotros en Jesucristo, Su amado Hijo (más acerca de esto en la próxima edición). Así que podemos decir, entonces, para los pecadores conocer que Dios los ama, tienen que conocer al Señor Jesucristo como su Salvador DESPUES de oír "el evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24). Amén.

(Será Continuado)