UNA EXPLICACIÓN BREVE Y DEFENSA DE LAS DOCTRINAS DE GRACIA
Por Grover Dunn
Traducido por Lasaro Flores

    GRACIA Y SALVACIÓN

    ¿Qué es la gracia de Dios? La palabra griega traducida gracia tiene como raíz la idea el concepto de trayendo gozo y alegría por medio de dones. El apóstol Pablo usa esta palabra para referirse al favor inmerecido y dado gratuitamente y la misericordia cual Dios regala sobre el pecador en salvación. Mediante esta gracia, el pecador es librado del pecado y del juicio. Esta gracia, aunque dada gratuitamente, es preciosa y costosa, porque su fundamento es la obra salvadora de Jesucristo. Una salvación que es recibida por gracia es lo muy contrario de una salvación que es ganada por trabajando o por obedeciendo la ley de Dios. Una persona quien es salva por gracia no tiene ningun base de jactancia en su salvación porque no ha hecho nada para ganarla o merecerla. El evangelio de gracia es el único evangelio verdadero. Aquellos que enseñan una salvación que es ganada o merecida mediante la obediencia de cualquier clase han hasta a un grado caído de las enseñanzas de gracia al legalismo.

    Romanos 3:24 - Siendo justificados gratuitamente por su GRACIA por la redención que es en Cristo Jesús.

    Romanos 4:4 - Empero al que obra, no se le cuenta el salario por MERCED, sino por deuda.

    Romanos 5:15 - Mas no como el delito, tal fué el don: porque si por el delito de aquel uno murieron los muchos, mucho más abundó la GRACIA de Dios á los muchos, y el don por la GRACIA de un hombre, Jesucristo.

    Romanos 11:6 - Y si por GRACIA, luego no por las obras; de otra manera la GRACIA ya no es GRACIA. Y si por las obras, ya no es GRACIA; de otra manera la obra ya no es obra.

    2 Corintios 8:9 - Porque ya sabéis la GRACIA de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

    Gálatas 1:6 - Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis traspasado del que os llamó á la GRACIA de Cristo, á otro evangelio.

    Gálatas 5:4 - Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la GRACIA habéis caído.

    Efesios 2:8 - Porque por GRACIA sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: No por obras, para que nadie se gloríe.

    2 Timoteo 1:9 - Que nos salvó y llamó con vocación santa, no conforme á nuestras obras, mas según el intento suyo y GRACIA, la cual nos es dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.

    ¿Qué es la relación de la gracia de Dios a la salvación? Hay tres respuestas posibles a esta pregunta.

    Unos pocos disputan que no hay gracia en la salvación.
    Algunos mantienen que la salvación por la mayor parte es de gracia.
    Y otros dicen que la salvación es todo de gracia.

    La posición que la salvación de Dios no es todo un don de gracia sino un ejecución humana basada en la bondad personal y esfuerzos de sí mismo es caracteristica de la religión y filosofía pagana. Desde los primeros tiempos en la historia  de la iglesia, un monje Británico llamado Pelagio trató de enseñar el moralismo pagano como doctrina cristiana. Pelagio fue condenado como herejé, y su sistema fue designado Pelagianismo. En el Pelagianismo, la obra salvadora de Cristo no es necesaria; un hombre se puede salvar a sí mismo por llevar una vida  moral y buena. Todavía aun el Pelagiano demanda de enseñar una salvación por gracia. Según el Pelagiano, es solo por la gracia de Dios que él fue creado como hombre, una creatura noble con la habilidad moral para ganar el cielo, y no como un sapo o piedra. Cuando el Pelagiano habla de la gracia asociada con la salvación, él se está referiendo a la gracia de creación, la cual es común a todos los hombres. Cuando el cristiano ortodoxo habla acercas de la salvación por gracia, él está referiendose a la gracia especial de Dios que está basada sobre la obra de Cristo y la cual salva a pecadores inmerecidos.

    Hay muchos sistemas que enseñan que la salvación es de mayor parte de gracia, pero no toda de gracia. Los más comunes de estos es el semi-pelagianismo y Arminianismo. Lo que es más común a todos estos sistemas es la idea que la obra de Cristo solo hace la salvación una posibilidad para todos pero no una realidad completa para cualquiera. Dios ha hecho Su parte, y ahora aquellos que están dispuestos para hacer su parte serán salvos. En estos sistemas, aunque Dios tiene el papel mayor en la salvación, es la contribución humana que torna el punto y hace la diferencia entre el cielo y el infierno.  Donde estos sistemas tienen diferencia es en definir la contribución humana que resulta en salvación. Puede ser uno o una combinación de un número de hechos y actitudes espirituales, tal como no-resistencia al Espíritu Santo, cooperación con el Espíritu Santo, fe, obras, obediencia, perseverancia, bautismo, membresía en la iglesia, etc. En estos sistemas, la obra salvadora de Cristo es necesaria para la salvación, pero no es suficiente. El pecador tiene que suplementar la obra de Cristo para obtener la salvación.

    Las doctrinas de gracia es la enseñanza que la salvación es todo de gracia. La obra salvadora de Cristo es ambos necesaria y suficiente para salvar pecadores. En este sistema, es la cruz de Cristo sin compromiso que hace la diferencia entre el cielo y el infierno. No hay lugar para alguna jactancia cualesquiera. El Calvinista mira a otros que han rechazado a Jesucristo y permanecen en esclavitud al pecado y dice, "Allí sino por la gracia de Dios voy yo". El Calvinista reconoce que él no torno el punto en su salvación. Él no respondió al evangelio en fe por causa de alguna bondad natural o sabiduría que lo sentó aparte de otros. Toda la gloria va para Jesucristo, porque Él lo ha hecho todo. Aún la habilidad para venir a Cristo en la fe que salva es un don basada en la cruz del Calvario. En la cruz, Cristo compró para Su pueblo el rescate de el espíritu de incredulidad. Mediante Su resurrección, Él aseguró para Su pueblo la vida espiritual que los habilita creer para salvación. Cuando un pecador es convertido al responder a la predicación del evangelio, es porque Cristo ha derramado Su Santo Espíritu sobre él  para aplicar a su corazón el poder salvadora de la muerte y resurrección de Cristo.

    Las doctrinas de gracia es la enseñanza que Jesús vino al mundo para salvar pecadores. Jesús salva pecadores. No es que Jesús salva pecadores cuando le dan la ayuda propia. Jesús, y solo Jesús, hace la obra de salvación. Jesús salva pecadores. No es que Jesús salva potencialmente o hace la salvación posible. Jesús salva en efecto y salva completamente. Su obra es una obra terminada que no necesita lisarla o adición. Jesús salva pecadores. No es que Jesús hace la salvación una posibilidad para todos sino un cumplimiento terminado para nadie. Jesús vino al mundo para hacer la salvación una realidad para pecadores individuales específicos.

    Las doctrinas de gracia son generalmente discutidas en terminos de cinco doctrinas separadas que son llamadas las los cinco puntos del Calvinismo. Hay apoyo independiente de las Escrituras para cada una de los cinco puntos, y los cinco puntos son tal relacionados logicamente que cualquier una de ellas implica las otras cuatro. Los cinco puntos son acordados facilmente con la ayuda del acrónimo TULIP (inglés): (Total Depravity) Depravación Total, (Unconditional Election) Elección Incondicional, (Limited Atonement)- Expiación Limitada, (Irresistable Grace) Gracia Irresistible, y (Perseverance Of the Saints) Perseverancia De Los Santos.

DEPRAVACIÓN TOTAL

    El primero de los cinco puntos es la enseñanza de la depravación total. Esta doctrina tiene que ver con el estado espiritual de la naturaleza del hombre caído. Las doctrinas de gracia enseñan que la salvación es toda de la gracia de Dios, y la doctrina de la depravación total relata a esto en demonstrando que el hombre natural es impotente para hacer cualquier cosa para ganar o merecer su propia salvación.

    El hombre caído tiene una inclinación hacia al pecar que penetra y domina su persona total. El hombre caído no es una criatura absolutamente depravada quien ha alcanzado los limites de la corrupción y es tan maligno como sea posible. La depravación del hombre caído no es absoluto sino total, lo cual quiere decir que su orientación a pecar controla su vida total y ha manchado cada aspecto de su vida. La depravación total es como el descoloramiento completo de un vaso de agua clara con unas cuantas gotas de tinta bien revolvida. El agua no es tan negra como sea posible pero cada gota individual ha sido manchada. El descoloramiento penetra la solución y viene a ser su característica dominante. Y tal es el caso con la naturaleza del hombre caído en cuanto al pecado.

    El peor de los hombres puede hacer bien en conformidad exterior con la ley de Dios (Lucas 6:33 - Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo). Con todo, esto no quiere decir que tales acciones son buenos en los ojos de Dios. El asunto en la medida de Dios del bien no es solo una conformidad exterior pero también la motivación, disposición, y el fin propio. La motivación propia es amar a Dios y al projimo (Mateo 22:37-40 - Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas). En tener la meta propia, uno debe de buscar sobre todo las cosas de glorificar a Dios (1Corintios 10:31 - Si pues coméis, ó bebéis, ó hacéis otra cosa, haced lo todo á gloria de Dios) y de promover Su gobierno justo en toda la vida (Mateo 6:33 - Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas). La disposición propia es fe en la Palabra de Dios (Hebreos 11:6 - Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan) En relación a esta norma de bondad, la Biblia dice "no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno" (Romans 3:12) y "todas nuestras justicias como trapo de nmundicia" (Isaías 64:6).

    La Biblia enseña que el hombre caído en su estado natural está en enemistad contra Dios y no le puede agradar (Romanos 8:7-8 - Por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede. Así que, los que están en la carne no pueden agradar á Dios). Él no busca a Dios y no hace el bien (Romanos 3:11-12 - No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios; Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno). Él se ha descarriado y apartado por su camino (Isaías 53:6 - Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros). Aparte del don de la gracia regeneradora de Dios, él está inhabilitado moralmente para venir a Cristo en una fe que salva (Juan 6:65 - Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre. Juan 10:26 - Mas vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Juan 12:40 - Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Porque no vean con los ojos, y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.). Emocionalmente, él ama las tinieblas morales.  (Juan 3:19 - Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.) y las cosas de Satanás. (Juan 8:44 - Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.), y aborrece la luza de Dios (Juan 3:20 - Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas.). Intelectualmente, las cosas de Dios son necedad para él (1 Corintios 2:14 - Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente) y su entendimiento es oscurecido (Efesios 4:17-18 - Esto pues digo, y requiero en el Señor, que no andéis más como los otros Gentiles, que andan en la vanidad de su sentido.Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón. 2 Corintios 4:4 - En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangeliode la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. Juan 8:43 - ¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra. 47 - El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.). Voliciónalmente, ha sido tomado cautivo por el diablo para hacer su voluntad (2 Timoteo 2:26 -Y se zafen del lazo del diablo, en que están cuativos á voluntad de él. Juan 8:44 - Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.). En cuanto a su ser total, él está muerto espiritualmente (Efesios 2:1 - Y de ella recibisteis vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados. Juan 5:25 - De cierto, de cierto os digo: Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán.).

    El hombre caído está corrumpido totalmente y en falta de un Salvador desde el tiempo de su concepción. El versículo casí más citado para probar esto es Salmo 51:5, donde el salmista David dice: "He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre". Aquellos que niegan la naturaleza corrumpida moralmente de infantes tienden a especular que este versículo está enseñando que Davíd era un niño ilegítimo. Aún si alguno acepta esta intrepretación sumamente improbable, todavía hay otros versículos que enseñan claramente lo que es comunmente llamado la doctrina del pecado original:

    Salmo 58:3 - Enajenáronse los impíos desde la matriz; Descarriáronse desde el vientre, hablando mentira.

    Isaías 48:8 -Porque sabía que desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre.

    La doctrina del pecado original también puede ser deducido de la enseñanza Bíblica que todos los hombres en su estado natural tienen una naturaleza corrumpida y la enseñanza Bíblica que la naturaleza basica de la persona está establecido desde el nacimiento. En Efesios 2:3, el apóstol Pablo hace la declaración que los cristianos antes de su conversión "éramos por naturaleza hijos de ira". Jesús enseña esta misma verdad esencial cuando Él compara al pecador a un árbo malo que solo puede producir mal fruto (Mateo 7:18). El árbol malo no desarrolla ambientalmente su propensidad natural en producir mal fruto. Esta es su misma naturaleza desde el principio de su existencia. La Escritura enseña que la naturaleza basica de una persona, como la del árbol malo, ya está establecida desde el tiempo de su nacimiento. Juan 3:6 dice: "Lo que es nacido de la carne, carne es", la palabra carne referiendose a una naturaleza animal o carnal de pecado. Después que Adán cayó en el pecado, leemos que su hijo fue nacido en su imagen (Génesis 5:3); eso es decir, la imagen moral de un pecador.

    El hombre caído es inhabilitado en venir a Cristo con una fe que salva, pero no en el sentido de que Dios lo está prohibiéndole o levantándole barreras exteriores. La inhabilidad es moral y viene de la condición del corazón del hombre caído. EL hombre caído es libre en el sentido que está libre para hacer como le agrade, libre para actuar espontáneamente en acuerdo con su propios inclinaciones. Pero lo que somos determina lo que queremos. Y lo que queremos determina lo que hacemos. Las gentes son como árboles de fruta cuyas raízes determinan que clase de fruto ellos producíran. Un corazón malo no más puede producir lo bueno que un espino pueda producir uvas (Mateo 7:16-18). Uno solo pueder traér mal de un corazón malo (Mateo 12:34-35). Así que, la libertad del pecador para hacer como su corazón desea es esclavitud a un vivir pecaminoso (Romanos 6:20). Él no puede hacer el bien ni buscar a Dios (Romanos 3:11-12). La agencia libre mas una naturaleza depravada produce, no un libre albedrío, sino un albedrío esclavizada al pecado (2 Pedro 2:19).

    Hoy en día, algunos ven a los perdidos en su estado natural como hombres que se están ahogando desesperadamente buscando por una linea de salva vidas. La Escritura dibuja un cuadro mucho más desesperado. El hombre en su estado natural es como un hombre ya ahogado y muerto (Efesios 2:1). El hombre caído está en un estado de una inhabilida total espiritual y que no puede producir nada para su salvación. Cuando un hombre cree para salvación, el poder de Cristo que salva ya lo ha librado de su estado de muerte espiritual. El hombre que cree (tiempo presente) es el hombre que ya ha pasado (tiempo pasado) de muerte a vida (Juan 5:24-25; cf. 1 Juan 5:1).

OBJECIONES ENCONTRA LA DEPRAVACIÓN TOTAL

    El argumento principal comúnmente usado encontra la doctrina de la depravación total no es de todo un argumento Biblico, sino un argumento filosófico. Y debemos de tomar cuidado que no seamos defraudados teológicamente por las filosofías humanas y axiomas mundanas (Colosenses 2:8). Este argumento filosófico es que la responsibilidad moral implica la habilidad moral, que deber implica poder. Según a esta axioma, ya que Dios tiene al hombre caído responsable de creer en Cristo, entonces, el hombre caído debe de tener suficiente vida espiritual y bondad dentro de sí mismo para creer para salvación. Si el hombre caído debe de creer, luego el hombre caído puede creer. Y, por implicación, si el hombre caído no tiene dentro de sí mismo suficiente bien moral  para obedecer el mandamiento del Evangelio, luego Dios no lo puede tener responsable por esta falta moral. En otras palabras, la habilidad limita la responsibilidad.

    En algunos contextos, este principio si se aplica como una regla general. Por ejemplo, en una oficína bien manegada, las responsibilidades de los trabajadores debe de ser una medida justa de sus habilidades en la oficína, y viceversa. Pero hay otro contextos donde este principio simplemente no se aplica. Por ejemplo, solo el jugador de béisbol quien va bateár tiene la habilidad para pegar "home runs" o "strike out". No obstante, si el jugador erra y así pierde el juego, todo el equipo pierde.

    ¿Cúal de éstas dos analogías mejor acomoda la situación de Adam cuando cayó en el pecado? ¿Era él un trabajador de oficína quién solo fue desocupado por causa de su culpa? ¿Ó era él un jugador a bateár quien "struck out" por todo el equipo? La Biblia nos da la repuesta: "Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituídos pecadores" (Romanos 5:19).

    Normalmente una persona no puede ser tenido responsable por los pecados de otro, o recompensado por la obediencia de otro (Ezequíel 18:20). Las dos excepciones son Adán y Jesús. Cuando Adán pecó en el Huerto, él lo hizo como la cabeza del pacto de la raza humana. Cuando Jesús, el segundo Adán, obedeció aún hasta la muerte en la cruz, Él lo hizo como la Cabeza del Pacto de todos quienes creen en Él. "Porque así como en Adam todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados" (1 Corintios 15:22; cp. Romanos 5:12-21).

    Como creado originalmente, Adam tenía ambos la responsabilidad moral para obedecer a Dios y la habilidad moral para cumplír esa responsabilidad. Cuando Adam pecó en el Huerto, él perdió la habilidad moral nativa. Esa era una dimensión de la muerte que Dios había avisado resultaría del pecado. Con todo, Adam no perdió nada de su responsabilidad moral para obedecer a Dios por medio de su desobediencia. Lo mismo que malgastando la herencia de la familia en ninguna manera disminúye automaticamente las obligaciones monetarias, tampoco la pérdida de la justicia original de Adam lo releva a él y a su posteridad de la obligación suya de obedecer a Dios. Después de su caída en el pecado, Adam ya no tenía la habilidad moral para cumplir su obligación moral de continuo. Él retuvo  el deber moral pero perdió el poder moral. Y esa es la situación que sus hijos, la raza humana, han heredado.

    En adición a la enseñanza Biblica sobre la relación de la raza humana al primer pecado de Adam, también la Biblia enseña muy claramente que un deber moral necesariamente no implica un poder moral. Por ejemplo, la Biblia enseña que aquellos que están acostumbrados en hacer el mal, deben en vez de ello hacer el bien. La Biblia también enseña que aquellos que están acostumbrados haciendo el mal no puede mas hacer el bien que el leopardo puede cambiar sus manchas (Jeremías 13:23).

    Este axioma también prueba demasiado mucho. Limitando su aplicación a la obediencia al Evangelio es muy arbitrario. Si debe implica poder, entonces todos tienen la habilidad moral para vivir una vida sin pecado porque viviendo una vida sin pecado es lo que todos deben de hacer. La aplicación consistente de este axioma nos lleva a un Pelagianismo puro, la enseñanza que el hombre caído tiene la habilidad moral para salvarse a si mismo en viviendo una vida perfecta moralmente.

    Finalmente, este axioma implica que un corazón corrupto y perverso es una excusa para pecar. Si la responsabilidad implica habilidad, entonces no habilidad implica no responsabilidad. Pero esto no es lo que la Biblia enseña. Por ejemplo, Cristo compara a los falsos profetas a arboles malos que no pueden producir fruto bueno. Aquí está un caso claro de la inhabilidad moral. No pueden producir fruto bueno. ¿Quiere decir esto que Dios suelta a tales hombres de sus responsabilidades en producir buenos frutos por vivir píamente? No, en ninguna manera. "Todo árbol que no lleva buen fruto, cortáse y échase en el fuego" (Mateo 7:19). Un corazón malo no es excusa por el pecado. Al contrario, un corazón incorregible e endurecido es todo lo más razón por el juicio.

    Otras Escrituras que contradicen la axioma el "deber implica el poder" son suficientes fáciles para hallar (Romanos 8:7,8; 9:18,19; 1 Corintios 2:14; Juan 6:44).

ELECCIÓN INCONDICIONAL

    El segundo punto es la elección incondicional. En elegír es en escoger, y yo asumo que todos acordarán que el pueblo de Dios es Su pueblo escogido (1 Pedro 2:9). El asunto real es porqué Dios escogió a los que escogió. ¿Los escogió porque satisfacieron alguna condición, o aprobaron algun examen, o eran mejores o más sabios que otros? ¿Ó fue la elección de Dios todo de gracia y totalmente una asunto de la misericorida de Dios sobre los inmerecidos? La doctrina de la elección incondicional enseña lo posterior.

    Dios escogió a Su pueblo antes que el tiempo comenzo (Efesios 1:4)  y así hizo Sus escogimientos antes que la gente envuelta hubieran actualmente hecho cualquier cosa buena o mala. De este hecho básico, Pablo razona que la elección de Dios no está basada en el albedrío o obras humans sino en la elección soberana de Dios en tener misericordia sobre quien quiere tener misericordia (Romanos 9:10-16).

    El cristiano escoge a Dios cuando cree para salvación, pero es la elección de Dios que es primero y determinante. Un himno antigüo lo expresa de esta manera:

Yo busqué al Señor, y después yo conocí
Él movió mi alma para buscarle, buscandome a mí;
No era yo que hallé, O Salvador verdadero;
No, yo fuí hallado de Tí.

Tú extendistes Tú Mano y envolvistes la mía;
Anduvo yo y no me hundí en el mar tempestuoso;
No era tanto que yo me agarre de Tí
Sino que Tú, amado Señor, de mí.

Yo hallé, yo andé, yo amé, ¡pero O el todo
De amor es sino mi respuesta, Señor, a Tí!
Porque Tú estabas desde mucho antes con mi alma;
Siempre Tú me amastes a mí.

(Mi traducción)

    No es que Dios escogió a Su pueblo porque Él vió antes que iban a creer o vivir vidas santas. Más bien el pueblo de Dios cree y obedecen porque Dios los escogió gratuitamente en la eternidad pasada para darles gracia en Cristo Jesús (Hechos 13:48; 18:27; Efesios 1). La elección de Dios de un pueblo no fué el resulto de su fe y santidad, más bien es la causa de su fe y santidad (Efesios 1:4; 2:10; 2 Tesalonicenses 2:13). Como Jesús digo en Juan 15:16: "No me elegisteis a mí mas yo os elegí a vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto...".

    El cristiano no debe de pensar que Dios lo escogió porque él era mejor que otros. Pablo habla de la humanidad pecadora como una masa común de barro, y de Dios como el Alfarero divino quien escoge de esta masa común parte del barro para hacer vasos para misericordia y parte para hacer vasos para íra (Romanos 9:20-23). Dios no escoge a Su pueblo porque por naturalmente son mejor barro que otros. En hecho, el pueblo escogido de Dios á menudo son más necios y débiles y bajos antes de su salvación para que Dios reciba toda la gloria por ser salvos (1 Corintios 1:27-29). La elección de Dios no es por causa de el mérito humano sino según Su propósito propio y gracia (2 Timoteo 1:9; Efesios 1:5).

    Algunos dudan la justicia de Dios en dar gracia libre a algunos mientras permitiendo a los demás permanecer en su esclavitud al pecado (Romanos 9:18-20; 1 Pedro 2:8). Debemos de acordarnos que la justicia sería para Dios en dejar a todos permanecer en el pecado y debajo el juicio. En Dios escoger en salvar a algunos es todo de misericordia y gracia.

    Pero dirás, "¿Qué de Romanos 8:29 dónde dice que aquellos a quién Dios antes conoció, también Él los predestinó en ser hechos conforme al imagen de Su Hijo? ¿No quiere decir ésto que Dios desde antes de la fundación del mundo miró hacía al historia para ver quien había de creer y obedecer y luego escogerlos para que fueran Su pueblo?" Esto quiere decir que la fe y la obediencia es la causa o condición de la elección de Dios. Esto es decir que Dios en la eternidad pasada no delineó la historia sino que meramente observó pasivamente la historia para ver que pasaría. Ya que tenemos que permitir la Escritura interpretar la Escritura, éste entendimiento de la presciencia Divina no puede ser correcto. La Escritura claramente enseña que fe y las buenas obras son el resulto de la elección de Dios, no la causa o razón de la elección de Dios (Hechos 13:48; Efesios 2:10; Juan 15:16). También la Escritura enseña que la razón que Dios puede conocer el futuro es porque Él está en control total del futuro (Isaías 46:8-11). La ídea que Dios conoce el futuro sin haberlo planeádo y sin controlarlo es totalmente extraño a la Escritura.

    Pero también note que en Romanos 8 Pablo no estaba hablando acercas de providencia sino acercas de presciencia. La presciencia no se referie a Dios hallando aquellos quienes merecen la salvación, sino más bien a Dios sentando Su corazón y Sus afectos sobre aquellos que Él ha escogido para darles salvación gratuitamente. La presciencia de Romanos 8:29 es Dios diciendo, "Sí, Yo te he amado con un amor eterno; por lo tanto, con misericordia te traeré". En la eternidad pasada, Dios, estando sobre el tiempo y la historia, miró en amor sobre ciertos hijos de Adam quienes, como el todo el resto, solo merecían la íra de Dios, y Él los escogió para darles misericordia y gracia en Cristo Jesús.

    Romanos 8:29 no habla de Dios conociendo algo acercas de la gente, sino de Dios personalmente conociendo a cierta gente. Esto no es el conocimiento pasivo de la observación intelectual de eventos, sino el conocimiento activo de amistad y familiaridad personal. En otros lugares la Escritura habla de esta clase de conocimiento personal e íntimo:

    Salmo 1:6 - Porque Jehová CONOCE el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá.

    Amós 3:2, con Dios hablando a los hijos de Israél: A vosotros solamente he CONOCIDO de todas las familias de la tierra.

    Génesis 18:19, con Jehová hablando de Abraham: Porque yo lo he CONOCIDO, sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.

    La doctrina de la elección es una parte de la enseñanza total de que Dios está en control soberana de cada detalle de la historia. Dios no es solo una influencia entre otros, tal como el hado, la ventura y los caprichos humano. Dios está en control total e absoluto de todo lo que ocurre, y esto debe de ser el más grande de consolaciones para todos aquellos que le aman y confían en Él.

    No obstante, algunos objectan que si Dios está en control soberana de la historia, entonces la gente son puros robots, la historia es solo una imprenta de computadora cosmica, y Dios es responsable moralmente por el mal. Sin imbargo, la misma Biblia que enseña la soberanía de Dios también enseña que Dios no es el autor responsable del mal, de que el hombre es un agente libre moral quien no es forzado a pecar y quien es responsable por lo que él hace, y que la historia es un proceso dinámico significante. Nuestros pensamientos limitados no tendrán el poder para comprender cómo el hombre puede ser un agente moral responsable mientras Dios es totalmente soberano, pero los caminos de Dios son superiores a nuestros caminos (Isaías 55:98-9). "¡Cuán incomprensibles son sus juicios, e inescrutables sus caminos!" (Romanos 11:33). Las enseñanzas de la responsabilidad humana y la soberanía Divina son como dos líneas paralelas que solo se encuentran en la infinidad. No podemos entender como ambos pueden ser verdad por causa de las limitaciones de nuestras mentes finitas, pero Dios puede entender tales asuntos y Dios nos ha dicho que ambos son verdad. Eso debe de determinar el asunto por nosotros.

    Si Dios está en control soberano, esto quiere decir que no hay acontecimientos reales por acaso. De la perspectiva humana, algunos eventos si parecen de ser por accidente. Por ejemplo, la parábola del buen samaritano habla de un cierto sacerdote que venía por el camino de ventura (Lucas 10:31). Y Ruth, leemos, que solo aconteció de espigar en el campo de Boáz (Ruth 2:3). También, de la perspectiva humana, la saeta que mató al rey Acab fue descargada a la ventura (1 Reyes 22:34). No obstante, la muerte del rey Acab había sido planeado por Dios y profetizado por el profeta de Dios.

    Según a la Escritura, Dios está en control de todos los eventos. Como se dice en Efesios 1:11: "....(Dios) hace TODAS LAS COSAS según el consejo de su voluntad". Vea también a Daniel 4:35; Isaías 14:24 y Isaías 46:9:11.

    Dios está en control de todas las cosas, aún la caída del gorrión y el número de cabellos en nuestras cabezas (Mateo 10:29-30). No hay excepciones a esta regla. Cuando hay calamidades, Dios está en control (Isaías 45:7; Eclesiastés 7:14). Cuando hay impedimentos físicos, Dios está en control (Exodo 4:11). Cuando hombres impíos vienen a poder, Dios está en control (Exodo 9:16; 4:21; Romanos 9:18). Y cuando alguien cree o rechaza el mensaje del evangelio, Dios está en control (Hechos 13:48; 1 Pedro 2:8; Romanos 9:16).

    La doctrina de la elección es dificultosa, y Dios no ha contestado todas nuestras preguntas. El cristiano debe de responder a la elección, no con una curiosidad arrogante en los secretos de Dios no revelados (Deuteronomio 29:29), sino con una gratitud humilde a Dios por Su misericordia inmerecida. El no-cristiano no debe de responder con una ansia inútil de que si su nombre está en la lista secreta de Dios, sino con una procuración piadosa en obedecer el mandamiento del evangelio de creer en el Señor Jesucristo.

EXPIACIÓN PARTICULAR

    El tercer punto es la expiación "limitada", o particular, quizas el más mal-entendido de los cinco. El asunto aquí es la razón porque la cruz de Cristo no salva a todos. Aquellos que no creen en Cristo para salvación sufrirán el castigo eterno y nunca serán reconciliados con Dios.

    ¿Por qué la cruz no salva a todos? ¿Será porque Dios tiene poder limitado en la cruz?, o ¿porque Dios tiene un propósito limitado para la cruz? ¿Intentó Dios de salvar a cada uno por la cruz y falto?, o ¿ hizo un plan de salvar solamente un número limitado y suceder? Nuestra posición es el posterior. Nosotros creemos que Dios tenía un propósito o designio limitado en la expiación y que la cruz de Cristo salva a cada uno que Dios intentó de salvar.

    Nosotros creemos esto porque Dios nunca falta en cumplir Sus planes. Si Dios había intentado de salvar a cada uno por la cruz, entonces cada uno sería salvo mediante ella. Lo que Dios ha planeado, eso Él hará (Isaías 46:9-11; 55:11; Daniel 4:35; Efesios 1:11).

    Nosotros creemos esto porque la Biblia enseña que Jesús vino a efectuar una salvación real y que salva por Su pueblo. Él hizo más por ellos que proveer solo  una posibilidad de salvación. Vea Mateo 1:21; 26:28; Hechos 26:28; Efesios 5:25-26; Tito 2:14; Hebreos 2:17; y Apocalípsis 5:9.

    Nosotros creemos esto porque la Biblia dice  que Dios dará todo, incluyendo la fe salvadora, a todos por quienes Él entregó a Su Hijo para que muriera (Romanos 8:32). Si somos reconciliados con Dios en la cruz, entonces seremos salvos (Romanos 5:10). Mediante Su obra en la cruz, Cristo ha proveído para el rescate de Su pueblo del espíritu de incredulidad y ha comprado para ellos el don de fe salvadora.

    Nosotros creemos esto porque la Biblia enseña que el Buen Pastor dió Su vida por Sus ovejas (Juan 10:11), pero en ningún lugar enseña que el Buen Pastor en la misma manera dió Su vida por aquellos quienes no son Sus ovejas (Juan 10:26). Las ovejas de Cristo son aquellos que el Padre le ha dado (Juan 10:29), y ellos se manifiestan mediante la fe y obediencia; es a saber, ellos en fe reconocen a Jesús como el Buen Pastor Mesiánico y oyen Su voz y en obediencia le siguen (Juan 10:3-4,27). Cristo murió por las ovejas, y todas las ovejas creerán para salvación. Cristo murió por aquellos quien el Padre le ha dado, y todos estos vendrán a Cristo y ninguno de ellos se perderá (Juan 6:37,39). Aquellos que no son las ovejas de Cristo se manifestarán por medio de su inhabilidad moral para creer (Juan 10:26).

    Nosotros creemos esto porque Cristo como el Sumo Sacerdote oró solo por aquellos quienes el Padre le ha dado (Juan 17:9). Si Cristo había ofrecido Su vida como un sacrificio sacerdotal por todos, entonces, ¿por qué no ofreció Su oración sacerdotal también por todos?

    Nosotros creemos esto porque no sería justo para que Dios requeriéra pago doble por el pecado. Si Cristo murió igualmente por los pecados de todos los hombres, entonces aquellos que van al infierno estarán pagando ellos mismos por sus pecados aun aunque sus pecados ya han sido una vez pagados por los padecimientos de Cristo.

    Nosotros creemos esto porque la Biblia habla de individuos cuyos pecados nunca hubiera un sacrificio expiadora (1 Samuel 3:14; Isaías 22:14; Hebreos 10:26; cf. Jeremías 18:23).

    Esta doctrina no niega que la cruz tiene una potencial infinita para salvar. Ella enseña que la cruz puede salvar a todos si Dios lo hubiera intentado de hacerlo. Esta doctrina no niega que hay beneficios de gracia común de la cruz para cada uno. En este sentido, por medio de Cristo Dios es el Salvador de cada uno (1 Timoteo 4:10). Simplemente, la doctrina de la expiación limitada esque la cruz de Cristo provee una salvación real y segura, cierta para cada uno que Dios lo intentó para salvar, y solo por ellos.

    Pero preguntarás, ¿qué de los pasajes que mencionan el mundo y usa el termino universal todos? Estos pasajes no enseñan que Dios había planeado que la cruz había de salvar a cada pecador que ha vivido. Estos pasajes no más se refieren a cada individuo sin excepción que la declaración de Pablo que el evangelio "es predicado a toda criatura que está debajo del cielo" (Colosenses 1:23) quiere decir que aún las babosas y caracoles fueron evangelizados. Pasajes con terminos universales tienen que ser interpretados con una consideración cuidadosa de ambos el contexto inmediato y la enseñanza clara de otros versículos. Por ejemplo, ¿qué quiere decir Pablo en Romanos 5:18 cuando dijo que "vino la gracia a todos los hombres para justificación de vida"? Él no puede estár referiendose a todos los hombres sin excepción porque la Biblia claramente enseña que no todos los hombres serán salvos. El contexto de Pablo en Romanos 5 indica que por "todos los hombres", él allí se está referiendo a todos los hombres que están debajo la jefatura del pacto en Cristo. El mensaje de otros pasajes con terminos universales es que Cristo ha salvado al mundo en el sentido que Su pueblo es ahora de cada tribu, nación y lengua del mundo y no de solo una nación como debajo del pacto antigüo. También Cristo quitará el pecado del mundo en el sentido que Él totalmente removerá el pecado y la maldición del mundo en Su segunda venida.

    Algunos objetan que si Cristo no murió por todos los hombres sin excepción, entonces no podemos ír a los perdidos y decirles, "¡Cristo murió por tí!" ¿Pero dónde en toda la Escritura hallamos un ejemplo de esa clase de mensaje evangelístico? Debemos de seguír el ejemplo del apóstol Pablo y decir a los perdidos, "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo". Ese mensaje es la verdad del evangelio y en ninguna manera contradice la doctrina de la expiación limitada. Todos son mandados que vengan a Cristo, y ninguno que venga será echado fuera. Y todos quien el Padre le ha dado a Cristo (es saber, los escogidos por quienes murió Cristo) vendrán (Juan 6:27).

    Tampoco la doctrina de la expiación limitada contradice la naturaleza sincera de la oferta del evangelio de Dios. El Señor nuestro Jesucristo se entristeció genuinamente cuando Jerusalen le rechazo (Mateo 23:37), y esta tristeza alcanzó hasta las profundidades de Su Persona divina. Dios no toma placer en la muerte de los impíos y sinceramente les exhorta que se conviertan de sus malos caminos y vivan (Ezequiel 18:23,32). Dios en realidad desea obediencia a Su voluntad revelada, y Sus mandamientos (Deuteronomio 5:29), incluyendo al mandato del evangelio de creer en Cristo. Y sin imbargo al mismo tiempo, Dios, en terminos de Su voluntad secreta, ha planeado soberanamente toda la historia para traér a si Mismo la gloria más grande posible. Él ha escogido soberanamente de dar la gracia que salva a algunos para la alabanza de Su misericordia, y Él ha soberanamente escogido de pasar sobre otros y permitirlos que permanezcan en su estado depravado para alabanza de Su justicia.

    Romanos 9:14-16: ¿Pues qué diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Mas a Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré. Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

    Romanos 9:21-23: ¿O no tiene potestad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso para honra, y otra para vergüenza? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su potencia, soportó con mucha mansedumbre los vasos de ira preparados para muerte, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, mostrólas para con los vasos de misericordia que él ha preparado para gloria...

    Admitiblemente hay aquí un grado de misterio mas allá de nuestro entendimiento, porque no podemos comprender plenamente las entreobras de los aspectos revelados y secretos de la voluntad de Dios (Deuteronomio 29:29), ni la relación entre la soberanía divina y la responsabilidad humana. Todo lo que sabemos es que cuando alguien rechaza el mensaje del evangelio, la culpa es suya y Dios es entristecido; y cuando alguien cree al evangelio, la razón es el don soberano de Dios de la gracia inmerecida, y Dios solo merece la gloria y la alabanza.

GRACIA IRRESISTIBLE

    El cuarto punto es la gracia irresistible, o la gracia eficaz. Logicamente, este punto viene después de los tres que ya hemos discutido hasta este punto. Si el hombre caído está depravado totalmente y en enemistad contra Dios, inhabilitado para hacer cualquier cosa buena, entonces  la gracia tiene que ser irresistible si algunos han de ser salvos. Si el hombre caído tiene que pagar el precio de no resistir el evangelio mientras todavía está en su estado natural como un hijo de Adam, luego ninguno será salvo, porque ningun hijo de Adam tiene la habilidad moral nativa para pagar ese precio. Si antes de la fundación del mundo, Dios nos predestinó "para ser adoptados hijos por Jesucristo a sí mismo, según el puro afecto de su voluntad" (Efesios 1:5), y si los planes soberanos de Dios nunca faltan, entonces la gracia salvadora de Dios tiene que siempre ser eficaz. Si el Buen Pastor pusó Su vida por las ovejas y luego les dá vida eterna a todas las ovejas (Juan 10:11,28), entonces logicamente, la obra de la expiación tiene que ser aplicada sin faltar a todos por quienes Cristo murió.

    Según la doctrina de la gracia irresistible, el estado espiritual del corazón que resulta inagotable en una fe salvadora arrepentida es un don que Dios le da a Su pueblo. La fe salvadora no es algo que el hombre caído puede hacer por medio de su habilidades espirituales y natural como un señal de pago a Dios en cambio por la salvación que de otra manera es un don gratis. La habilidad de creer para salvación es un don de Dios, como probado por los siguientes versículos:

    Juan 6:65: "(Jesús) digo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre".

    Hechos 13:48: "Y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna".

    1 Corintios 4:7: "Porque ¿quién te distingue? ¿ó qué tienes que no hayas  recibido? Y si lo recibiste, ¿de qué te glorías como si no hubieras recicbido"?

    Romanos 11:35-36: "¿O quién le dió a él primero, para que le sea pagado? Porque de éñ, y por él, y en él, son todas las cosas. A él sea gloria por siglos. Amén".

    Hechos 5:31: "A éste ha Dios ensalzado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y remisión de pecados".

    Hechos 11:18: "De manera  que también a los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida".

    Hechos 14:27: "Y como (Dios) había abierto á los Gentiles la puerta de la fe".

    Hechos 16:14: "El corazón de la cual abrió el Señor para que estuviese atenta a lo que Pablo decía".

    Hechos 18:27: "Y venido (Apolos), aprovechó mucho por la gracia a los que habían creído".

    Filipenses 1:29: "Porque á vosotros es concedido por Cristo,...que creáis en él...".

    Filipenses 2:13: "Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad".

    Romanos 9:16: "Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia".

    Efesios 2:8-10: "Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: No por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas".

    Más pruebas de la gracia irresistible es hallado en los datos Bíblicos sobre el llamamiento exterior e interior del evangelio. El llamamiento exterior es aquel llamado general á una fe de arrepentimiento en Cristo el cual viene a todos los que oyen el mensaje del evangelio. El llamado exterior es una promesa que todos serán salvos los que han de cumplir con la condición evangélica de una fe genuína. Este llamado general es acompañado con un obramiento general del Espíritu que causa una convicción temporal del pecado y un deseo temporal de salvación mediante Cristo. Muchos quienes reciben este llamado exterior rechazan el evangelio (Mateo 22:14). Todos los pecadores totalmente depravados resisten este llamado exterior y obra general de convicción (cf. Hechos 7:51) si estos no son acompañandos con el llamado interior eficaz.

    El llamado interior del evangelio acontece cuando el Espíritu Santo acompaña la predicación del evangelio con poder que da vida. Todos aquellos, y solo aquellos que reciben este llamado interior de Dios responden al evangelio con un fe verdadera que salva.

    Romanos 8:30: "Y a los que llamó, a éstos también justificó".

    1 Corintios 1:23-24: "Mas nosotros predicamos a Cristo crucificado, a los Judíos ciertamente tropezadero, y a los Gentiles locura; empero a los llamados, así Judíos como a Griegos, Cristo potencia de Dios, y sabiduría de Dios".

    El llamado general, como relámpago a manera de un resplandor muy extenso, y que es debido al reflejo de un relámpago lejano, es grande y bello,  pero nunca le pega a nada. El llamado especial es como el relámpago ahorcada desde el cielo. Este pega en algun lugar y hace una obra eficaz. Y, ¿quién lo resistirá (cf. Romanos 9:19)?

    Mas pruebas de la gracia irresistible es hallada en el languaje que la Escritura usa para describe la obra regeneradora del Espíritu. En algunos lugares, esta obra es comparada a un nacimiento espiritual. El pecador no mas contribuye a su generación espiritual que un bebé contribuye a su concepción propio. Para que un bebé pueda hacer cualquier cosa, tiene que primero darse vida; y para que un pecador vea y entre en el reino de Dios, tiene que primero nacer otra vez (Juan 3:3,5). El nuevo nacimiento como el principio de la vida espiritual es una obra secreta del Espíritu Santo que no mas se ve o es controlada que como la venida y el irse del viento (Juan 3:8). En esta generación de vida, el Espíritu Santo obra en conjunto con el mensaje del evangelio, el cual el Espíritu Santo le da poder como a una semilla que da vida (1 Pedro 1:23; Santiago 1:18). El agente efectivo en esta generación de vida no es la voluntad del hombre sino la voluntad de Dios (Juan 1:13; Romanos 9:16).

    La primera espístola de Juan enseña que aquellos que verdaderamente han nacido de nuevo manifestarán arrepentimiento, fe y buenas obras tan seguro como el bebé recién nacido manifiesta vida por medio de llorar y comer (1 Juan 2:29; 3:9; 4:7; 5:1,4,18). Aunque uno no puede ver el Espíritu Santo plantar la vida espiritual en un corazón, uno puede ver los efectos de esta vida nueva, así como uno no puede ver el viento pero oír el sonido que hace (Juan 3:8). Los efectos espirituales de esta vida divinamente plantada no son temporales sino que duran y permanecen (1 Juan 3:9).

    La Escritura también compara a la gracia regeneradora a una nueva creación (2 Corintios 4:6; 5:17). ¿Y que criatura ha resistido con suceso a su propia creación, o ha hecho algun contribución activa a su propia creación? Cuando la Palabra de Dios sale como una palabra de nueva creación, la vida espiritual es creada lo mismo que tan seguro como las palabras de Dios, "Sea la luz" trajeron luz a un mundo obscuro.

    También, la gracia regeneradora es referida como a una resurrección espiritual por la Escritura (Efesios 2:4,5; Juan 5:25). Cuando el evangelio sale solo en palabra, sale a hombres muertos en pecados quienes no tienen vida espiritual con la cual responder. Pero cuando el evangelio sale en el Espíritu y en poder, entonces sale con el poder de Cristo que da vida. En tales circunstancias, el pecador no más puede quedarse en el sepulcro de la muerte espíritual y rehusar de venir a Cristo que podía Lázaro desobedecer que cuando Cristo le habló con las palabras que dan vida, "Lázaro, ven fuera" (Juan 11:43). ¿Podrán algunos de los que están muertos físicamente resistír la voz de Cristo cuando Él los llame de sus sepulcros (Juan 5:28-29)? Tampoco pueden los que están muertos espiritualmente resistír la voz de Cristo cuando Él los llame a vida espiritual por medio del evangelio en el poder del Espíritu (Juan 5:25).

PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS

    El punto quinto es la perseverancia de los santos, quizas el más maltratado de los cinco puntos. Algunos imaginan que la perseverancia de los santos quiere decir que una vez que una persona ha hecho una profesión pública de fe, tiene que ser considerado ser un cristiano a pesár de la clase de vida que viva. Esto no es lo que esta doctrina enseña.

    Esta doctrina enseña que solo aquellos que verdaderamente han venido a una fe salvadora en Cristo perseverán en la fe. Jesucristo salva a Su pueblo, no solo del infierno, pero también del dominio del pecado en esta vida (Mateo 1:21).  El pecado no puede enseñorearse sobre aquellos quienes verdaderamente son el pueblo de Dios (Romanos 6:14; 1 Corintios 6:9-10). Ellos son una nueva creación en Cristo Jesús; las cosas viejas se han pasado (2 Corintios 5:17).

    Los santos perseverán, y aquellos que perseveran son los santos. Nosotros no podemos ver los libros secretos de Dios en el cielo, o penetrár lo más oculto del corazón humano para ver quienes verdaderamente son los santos. Nosotros somos limitados en mirar la vida de una persona para ver si es consistente con su profesión de fe. Como nuestro Señor Jesús dijo, "Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol por su fruto es conocido" (Lucas 6:43,44).

    Tenemos que evitar los errores opuestos del legalismo y licensia. Contrario al legalismo, la santidad personal no es meritorio; es a saber, somos salvos por gracia y no por obras (Efesios 2:8; Tito 3:5). Contrario a la licensia, la santidad personal es una necesidad, no una parte opcional de la vida cristiana verdadera; es a saber, somos salvos de una vida de pecado y para buenas obras (Tito 2:14; Efesios 2:10). Las buensa obras no son la causa de nuestra salvación, o la razón para nuestra salvación. Ellas son un resulto necesario e inevitable de nuestra salvación. Fuímos escogidos en Cristo para santidad (Efesios 1:4). Fuímos escogidos para salvación por medio la santificación y fe (2 Tesalonicénses 2:13-14). Sin santidad, nadie verá á Dios (Hebreos 12:14).

    Hay aquellos quienes profesan una fe en Cristo y se reunen a la iglesia quienes después abandonan la fe y regresan a la vida mundana. Una persona que haga esto está dando prueba que no es un cristiano y que nunca había sido un cristiano en el sentido de haber estado en una union pactual genuína con Cristo y habiendo experienciado el nuevo nacimiento. Como 1 Juan 2:19 dice, "Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros".

    La persona quien se somete al bautismo de agua pero luego regresa al cieno de una vida pecaminosa es pero un puerco lavado quien nunca ha experienciado un cambio espiritual de naturaleza (2 Pedro 2:22). Pablo, hablando en terminos del pacto antigüo, explica que no todos los que son de Israel son verdaderamente Israel, y que uno pueder ser un Judío exteriormente sin ser un Judío interiormente. En Juan 15, Jesús se refiere a un quebrantador del pacto como uno qiuen exteriormente ha sido un pámpano en la Viña pero quien nunca verdaderamente permaneció en la Viña como la fuente de vida. Aparte de la Viña, el pámpano no puede producir fruto y será cortado en el juicio (cf. Romanos 11:17). También, se referió al quebrantador del pacto en la parábola de las tierras. Una planta en tierra piedrosa no tiene una profundida real de tierra  y raíz espiritual, y así que no puede soportár la tribulación por la fe. Una planta en tierra espinosa es ahogada por las espinas del amor al mundo y así que no puede producír fruto espiritual. Sin imbargo, la planta en buena tierra, produce mucho fruto y no puede hacerse un quebrantador del pacto. Aquellos quienes verdaderamente han nacido de nuevo vencerán al mundo y el diablo no los puede tocar (1 Juan 5:4, 18).

    Si una persona quien verdaderamente e interiormente es un hijo de Dios que nunca puede perder su salvación, luego ¿porqué Dios los avisa en cuanto de negar la fe y caér en el pecado? Esa es una buena pregunta. La respuesta es que Dios no solo ha ordenado los fines pero también los medios a los fines. Y Dios usa advertencias para guardar a Su pueblo en lo derecho e angosto. Un ejemplo de algo similar se encuentra en Hechos 27. Pablo hiba en un navío en una grán tempestad, y un ángel le reveló á Pablo que ni una vida se perdería en la tempestad (vv.23-24). Luego algunos marineros buscaban de abandonar el navío en un buque de salva vidas, y entonces Pablo avisó a los soldados, "Si éstos no quedan en la nave, vosotros no podéis salvaros" (v.31). Como resultado de éste aviso, los soldados cortaron el buque de salva vidas y lo dejaron que se cayera del nave a la mar, así prohibiendo a cualquiera de los marineros de abandonar el navío. Dios usó el aviso para cumplír la promesa que le dió a Pablo por medio del ángel.

    Bueno, ¿qué acercas de los pasajes de la apostasía? Estos pasajes no contradicen las doctrinas de gracia? Aquellos quienes apostatarán verdaderamente nunca habían sido salvos. Puede ser que ellos exteriormente han sido un miembro de la comunidad pactual de Dios, y puede ser que han experienciado muchas lo que viene directamente del orígen de las bendiciones de Dios. Por ejemplo, Judas era uno de los doce a quien se le había dado el poder de echar fuera demonios, de sanar a los enfermos y levantar a los muertos. En el Sermon del Monte, Jesús habló de aquellos quienes Él nunca conoció en salvación, pero que en el día de juicio reclamarán de haber profetizado, echar fuera demonios y haber hecho muchas maravillas en el nombre de Cristo. Y en Hebreos 6, se dice de aquel que ha apostatado de haber participado del Espíritu Santo y de haber gustado de los poderes de la edad venidera. Pero ninguno de estos pasajes enseña que el que se ha caído en apostasía  había sido salvo.

    Con grán oportunidad viene grán responsabilidad. La Escritura enseña que si después de tal de una manifestación íntima del pacto de Dios, uno rechaza el pacto hasta el punto de pisoteár debajo de pie deliberadamente y maliciosamente la sangre de Cristo, entonces el día de oportunidad del evangelio ha terminado (Hebreos 6:4-6; 10:26; 12:17). El juicio para la apostasía es un abandono divino a una consciencia cauterizada y un corazón endurecido. El apóstata nunca era salvo y nunca podrá ser salvo.

    Hay muchas Escrituras que claramente declaran que todos aquellos quienes verdaderamente creen ya poseen vida eterna y serán guardados en le fe por el poder de Dios. Cerraré  con listar unos ejemplos de esto:

    Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".

    Juan 10:28: "Y yo les doy vida eterna: y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano".

    Romanos 8:35-39: "¿Quién nos apartará del amor de Cristo? tribulación? o angustia? o persecución? o hambre? o desnudez? o peligro? o cuchillo? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: Somos estimados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni por lo venir, ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro".

    1 Pedro 1:3-5: "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para un herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, reservada en los cielos para nosotros que somos guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada para ser manifestada el el postrimero tiempo".

CONCLUSIÓN

    Ciertamente las doctrinas de gracia son de humillar. Es de humillar en pensar que cuando yo peco, la culpa es totalmente mía, pero si hago cualquier bien, el credito tiene que ír enteramente a Dios. Es de humillar en aprender que hay doctrinas que nunca entendere plenamente por causa de mi limitaciones como una criatura finita. Es de humillar en hallar que sino por la gracia, todavía estuviera  en esclavitud al pecado. Es de humillar en discubrir que yo hallé a Dios solo porque Él primero me halló a mí. Es de humillar en realizar que estoy firme en la fe solo porque Dios me guarda para que no caíga. Estas doctrinas son de humillar, y quizas eso es por qué no todos los cristianos las aceptan a pesár de su fundamento Bíblico claro y fuerte.

    En nuestra teologizando, la tentación es de buscar elementos de la soberanía humana en nuestro rescate, en teologizar maneras para tener a Dios responsable por nuestros errores, y de esperar que si alcaso hubiera algun grado en la pretensión de Satanás que el hombre puede ser "como dioses" (Génesis 3:5). Tenemos que madurar en la fe y hacernos familiares con la Escritura antes de vencer esta tentación en nuestra teologizando y sermonizando. Pero, como C. H. Spurgeon ha puntuado, todos los cristianos verdaderos oran en terminos de las doctrinas de gracia. Todos los cristianos verdaderos oran en terminos de la soberanía divina y la responsabilidad humana, y nunca en terminos de la soberanía humana y la culpabilidad divina. Bajamos nuestros ojos, golpeamos nuestro pecho, y gritamos, "Dios, sé propicio a mí pecador" (Lucas 18:13). Nunca miramos a Dios en el ojo con soberbia y le dijimos, "¡Dios, te doy gracias que yo soy el hombre que soy!" Permiteme dejarlos con los pensamientos de Spurgeon en este asunto:

    "Me atrevo de decir, que tú has oído un grán número de sermones Arminianos; pero nunca has oído una oración Arminiana -- porque los santos en la oración se aparecen como unidos en palabra, y en hecho y en pensamiento. Un Arminiano en sus rodillas orará desesperadamente como un Calvinista. Él no puede orar en cuanto al libre albedrío: no hay lugar para ello. Imaginate él orando, 'Señor, te doy gracias que yo no soy como aquellos pobres presuntuosos Calvinistas. Señor, yo fuí nacido con un glorioso libre albedrío; yo fuí nacido con un poder por el cual yo puedo voltear a Tí de mí mismo; yo he mejorado mi gracia. Si todos hubieran hecho lo mismo con su gracia como lo hice, todos ellos pudieran haber sido salvos. Señor, yo sé que Tú no nos hace dispuestos, si nosotros no queremos disponernos de nosotros mismos. Tú das gracia a todos; pero todos no lo aprovechan, pero yo sí. Hay muchos que irán al infierno como tantos comprados con la sangre de Cristo como yo fuí; ellos tenían como tanto del Espíritu Santo dados a ellos; ellos tenían tan buena una oportunidad, y fueron bendecidos como yo fuí. No fue Tú gracia que nos hizo diferenciar; yo sé que hizo una grán parte, todavía yo di vuelta al punto; yo utilize lo que se me fue dado, y otros no lo hicieron -- esa es la diferencia entre ellos y yo'.

    "Esa es una oración para el diablo, porque nadie mas ofrecerá una oración como esa. ¡Ah! cuando están predicando y hablando muy despacio, hay puede haber doctrina incorrecta; pero cuando vienen a orar, la cosa verdadera se escapa; no la pueden sostener. Si un hombre habla muy despacio, él puede hablar en una manera fina; pero cuando viene a hablar rapido, el jerga antigüo de su país, donde fue nacido, se escapa".