El Propósito Grande De Dios De
Gracia
Traducido por Lasaro Flores
Ministerio Todo De Gracia
Nicolai
Alexandrenko era un paracaidista militar Ruso durante la Guerra Mundial
II. Siendo un comunista firme, y criado bajo la tiranía de
José Stalin, había sido enseñado desde niño
que no había un Dios. Él era un ateista.
Cuando los Alemanes invadieron a Rusa, él
fué enviado a defender a su patria. El Lt. Alexandrenko y los
hombres bajo su autoridad fueron balaceados por las amatrelladoras
Alemanas antes que tocaron la tierra. Como las balas penetraron su
cuerpo, él realizo que la muerte era inminente.Él
vió a los hombres bajo su autoridad hechos pedazos. Aún
todavía sea agarraba a su filosofía ateística y
fatalística. En un dolor intenso todavía no derramaba una
lágrima. En hecho, aún cuando su madre murió
tampoco lloro.
Él fué llevado a la enfermería
todo remendado y dejado a morir. Pero no murió. Gradualmente,
él recuperó de sus heridas. Después se
halló solo en las barracas en el frío helado del invierno
Ruso, tratando de encernder lumbre con un pedazo de papel que no
quería quemar.
Al comenzár de arrojar el papel, algo
pescó su atención. Comenzó a leer lo que estaba
escrito en el papel. Era un folleto evangélico. Las primeras
palabras que leó eran, - "Porque
de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se
pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).
Continuó leyendo estas palabras admirables y
otras Escrituras y comentos escritos en el folleto. Allí en el
frío de esa noche amarga, Nikolai Alexandrenko inclinó su
cabeza, con lágrimas en sus ojos, y invocó el Nombre de
Cristo. Creyó él en el Señor Jesucristo.
Después hizo camino a los Estados Unidos y obtenió su
grado en teología en el Seminario Bautista de New Orleans.
Yo pudiera decirles muchas tales historias.
Verdaderamente, "¡Dios se mueve en una manera misteriosa, Sus
maravillas para ejecutar!" ¡Qué admirable, qué
maravilloso es Su gracia! Todos nosotros somos intrigados por tales
historias. Todos pensamos, "¡Eso es maravilloso!" Dejame
recordarles de algo que somos inclinados de olvidarnos, que nuestro
Dios ha hecho la misma cosa en las vidas de cada pecador quien ha sido
salvado por Su gracia libre y maravillosa en Cristo.
Él causa "que
á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan
á bien, es á saber, á los que conforme al
propósito son llamados". Esa verdad es claramente
declarada en Romanos 8:28-30. Léelo y regocijase en la gracia
maravillosa de nuestro Dios y en Su propósito grande de gracia
en Cristo. "Y sabemos que á
los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien,
es á saber, á los que conforme al propósito son
llamados. Porque á los que antes conoció, también
predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen
de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos
hermanos; Y á los que predestinó, á éstos
también llamó; y á los que llamó, á
éstos también justificó; y á los que
justificó, á éstos también glorificó".
El Dios De Propósito
Contrario a la
opinión popular, el Dios de este Libro, el Dios verdadero y
viviente es un Dios de Propósito. En Isaías 14 leemos de
la caída de Lúcifer. La serpiente antigüa esta
silbidiando al Dios de gloria. El dragón hinchado esta soplando
y vomitando fuego de sus narices al trono de Dios, haciendo voto de
apoderarse del trono de Dios y de alejar a Dios de Su trono. En
contestación a la rabia de Satanás nuestro Dios declara
que Su trono es inmovible y que la salvación de Su pueblo es una
asunto de certeza. Él dice... "Ciertamente
se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado
como lo he determinado:...Este es el consejo que está acordado
sobre toda la tierra; y ésta, la mano extendida sobre todas las
gentes. Porque Jehová de los ejércitos ha determinado:
¿y quién invalidará? Y su mano extendida,
¿quién la hará tornar?" (Isaías
14:24-27).
La verdad es, que todo en este mundo
acontece y es
gobernado según al propósito seguro, inalterable, eterno,
y soberano de nuestro Dios para la salvación de Sus escogidos
(Efesios 1:11, "En él digo,
en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme
al propósito del que hace todas las cosas según el
consejo de su voluntad"; 3:11, "Conforme
á la determinación eterna, que hizo en Cristo
Jesús nuestro Señor", 2 Timoteo 1:9-10, "Que nos salvó y llamó con
vocación santa, no conforme á nuestras obras, mas
según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada en Cristo
Jesús antes de los tiempos de los siglos, Mas ahora es
manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el
cual quitó la muerte, y sacó á la luz la vida y la
inmortalidad por el evangelio"). Está escrito, --- "Porque confirmado es...todo el
pensamiento de Jehová" (Jeremías 51:29), "para que el propósito de Dios
conforme á la elección, no por las obras sino por el que
llama, permaneciese" (Romanos 9:11). El propósito de
Dios es absoluto e incondicional.
La Gracia Incondicional
En
que el propósito de Dios es absoluto e incondicional,
también la gracia de Dios es absoluta e incondicional por la
cual somos salvos. Las Escrituras son claras como cristal en declarar
esto. En ningún lugar del Volume Sagrado es la salvación
jamás atribuído á, o condicionado sobre, o
determinado por las obras, o el abedrío, o el escoger, o la
decisión del hombre. Cada aspecto de la salvación es
especificamente declarada de ser la obra de Dios sólo (Juan
1:12-13, "Mas á todos los que
le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios,
á los que creen en su nombre: Los cuales no son engendrados de
sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de
Dios"; Romanos 9:11-18, "(Porque
no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni
mal, para que el propósito de Dios conforme á la
elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;)
Le fué dicho que el mayor serviría al menor. Como
está escrito: A Jacob amé, mas á Esaú
aborrecí. ¿Pues qué diremos? ¿Que hay
injusticia en Dios? En ninguna manera. Mas á Moisés dice:
Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me
compadeceré del que me compadeceré. Así que no es
del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he
levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi nombre sea
anunciado por toda la tierra. De manera que del que quiere tiene
misericordia; y al que quiere, endurece").
Nunca se habla en la Biblia que la gracia es la
respuesta de Dios al escoger del hombre, sino sólo es el
contrario. Según al Libro de Dios la fe del creyente en Cristo
es el reultado del escoger eterno de Dios de Su pueblo en Cristo. La
gracia no es condicionado sobre algo en nosotros. La gracia no puede
ser conseguida, ganada, merecida, o aún atraída o
influída en cualquier manera por nosotros. La gracia es "el
favor inmerecido". La gracia es el favor libre, eterno, y soberano de
Dios hacia a los pecadores quienes merecen plenamente Su ira.
Romanos
8
Si yo escogiera un pasaje de la Sagrada Escritura que letrea muy
claramente la gracia de Dios, un pasaje que identifica y define el
propósito soberano de Dios de gracia en Cristo, sería
Romanos capítulo 8. En este capítulo ocho de Romanos el
apóstol Pablo, escribiendo por la inspiración divina,
declara claramente lo que Dios ha hecho para los pecadores escogidos en
Cristo y porque lo ha hecho. Lee ese capítulo y ve lo que
nuestro gran Dios ha hecho por nosotros por su gracia sublime en
Cristo, nuestro gran Salvador.
Él nos ha librado de toda condenación
(vv. 1-4). Él nos ha dado Su Espíritu, el Espíritu
de adopción (vv. 15-16). La gracia nos ha hecho herederos de
Dios y co-herederos con Cristo (v.17). La gracia nos dá la
esperanza de la resurrección (vv. 23-25). Y Dios nos ha dado el
conocimiento y la seguridad de Su providencia buena y sabia (v. 28).
Pero,
¿por qué? ¿Por qué el Señor
Dios santo ha hecho todas estas cosas por nosotros?
¿Qué es el básis de Su operaciones graciosas?
¿Qué es el origen de donde tenemos todas estas
bendiciones, privilegios, y beneficios de gracia? Todas las
bendiciones, privilegios, y beneficios de gracia fluyen á
nosotros desde, y fueron aseguradas infaliblemente por, el
propósito eterno de gracia de Dios, según a la cual
Él creó, gobierna, y dispondrá de Su universo (vv.
28-30).
Vamos a focar nuestra atención en los
versículos 29 y 30. En estos dos versículos tenemos el
comentario propio del Espíritu Santo sobre el versículo
28. Aquí Él nos explica que se quiere decir por las
palabras
"conforme al
propósito". Nuestra experiencia de la salvación en
tiempo es el resultado de nuestra salvación en la eternidad
"conforme al propósito".
Vamos a ver a estos dos versículos linea por linea y palabra por
palabra. Que Dios el Espíritu Santo, de quien son estas
palabras, nos enseñe su sentido, escribiendolas en nuestros
corazones, y las use para inspirar el culto y la adoración para
Dios nuestro Salvador, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Presciencia
"Y sabemos que á los
que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es
á saber, á los que conforme al propósito son
llamados. Porque á los que antes conoció, también
predestinó..."
Esté
seguro que no falte en observar
que cada verbo está en el tiempo pasado. El tiempo en el Griego
es llamado "aoristo". Esto es muy importante. El tiempo aoristo en el
language Griego indica "una acción pasada sin además
limitación o implicación". en otras palabras, el
Espíritu Santo nos esta diciendo aquí que todo describido
en estos dos versículos era hecho, terminado, cumplido en el
propósito eterno de Dios.
La primera cosa mencionado en el versículo
29 es la presciencia
de Dios de Sus escogidos desde la eternidad. -
"Á los que antes conoció." Las
palabras
"antes conoció" (presciencia)
es proegnw (proegno) de proginoskw (proginosko). La forma substantivo
(nombre) del verbo traducido
"antes
conoció" es la palabra de donde tomamos nuestra palabra
"prognosis". Usted sabe lo que es un prognosis. En el lenguaje de la
medicina un doctor primero hace un diagnosis de la enfermedad de un
paciente. Luego da un prognosis, diciendo que es el camino que la
enfermedad probable ha de llevar.
Pero, ¡con Dios la presciencia es mucho
más que un prognosis! Con Dios no hay vueltas inexplicables para
lo peor.Y la presciencia de Dios es mucho más que conocer antes,
o conocimiento anterior de lo que seremos o que hacemos.
El consejo o decreto o propósito de Dios no
depende sobre lo que seremos, o hacemos, o queremos. El
propósito de Dios y el cumplimiento de él no es el
resulto de Él antes conociendo que habíamos de creer en
Cristo. En la Biblia, la preseciencia quiere decir mucho, mucho
más que el conocimiento anterior.
Es Gente, No Cosas
En la Palabra de Dios, la presciencia de Dios no es
un conocimiento anterior de cosas, sino de gente. Las Escrituras nunca
hablan de
que Dios antes
conoció, pero a
quien
Él antes conoció. La presciencia de Dios no ha de ser
confundida con Su omnisciencia. Omnisciencia es un atributo divino. La
presciencia es un hecho divino. Como es hablado y revelado en la
Sagrada Escritura, la presciencia de Dios implica cuatro cosas.
1. La preseciencia de Dios
es Su hecho y decreto de
predeterminación. Pedro nos dice que somos
"elegidos según la presciencia de
Dios Padre" (1 Pedro 1:2).
Los charladores del libe albedrío brincan
sobre ese pasaje y nuestro texto en Romanos 8:30 y las escupen á
nosotros con un gruñido. - "Ven allí, que la
elección de nosotros por Dios era basada sobre Su presciencia de
nuestra fe en Él. ¡Él nos escogió porque
Él antes conoció que nosotros habíamos de
escogerlo!" Obviamente, eso no es lo que el texto enseña. Esa
blasfemia haría la elección de Dios dependiente sobre
nuestra elección y correría á la cara de todo el
resto de la revelación divina. No dejen que nadie los tropieze
con la presciencia de Dios. La elección es un asunto de la
gracia eterna, soberana, libre, pura de Dios en Cristo.
No somos dejados a conjeturar y especular acercas de
esto. La misma palabra Griega que es traducido "antes conoció" en Romanos
8:29 y "presciencia" en 1
Pedro 1:2 es traducida "ordenado de
antes" en 1 Pedro 1:20. Allí Pedro nos dice que nuestro
Señor Jesucristo era"ordenado de antes de la
fundación del mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos
por amor de vosotros".
La presciencia incluye ambos determinación y
control. El Señor Jesucristo, "como
de un cordero sin mancha y sin contaminación..." era "ordenado de antes (antes
conocido) de la fundación del
mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos por amor de
vosotros." En el Día de Pentecostés Pedro dijo
exactamente la misma cosa acercas de la muerte de nuestro Salvador
(Hechos 2:23). El Hijo de Dios fue crucificado por el "determinado consejo y providencia (presciencia) de Dios" el Padre; y nosotros
somos Su pueblo por ese mismo ""determinado consejo y providencia".
2. La presciencia de Dios de Sus escogidos es Su
amor eterno para nosotros en Cristo.
Como dije, la presciencia de Dios es de gente, no de
cosas. Nuestro texto lee,
"á los que antes conoció",
no "á lo que antes conoció". Es Su amor eterno por Sus
escogidos (Jeremías 31:3; Juan 17:23). Dios conocía
á Sus elegidos como Él no conoce á nadie
más. Él nos conoció en Cristo con amor y afecto,
tomó placer y deleite infinito en nosotros, y halló
satisfacción en nosotros
La presciencia de Dios es Su amor distinto e
especial para Sus escogidos desde la eternidad. En el Día de
Juicio, el Señor Dios les díra á todos aquellos
obreros de iniquidad religiosa á Su izquierda,
"Nunca os conocí" (Mateo
7:23). Esto no quiere decir que nunca sabía quienes eran, en
donde estaban, o lo que hicieron. Quiere decir, que Él nunca los
conoció como conoce á Sus propios escogidas. Eso es
decir, "Nunca los ame. Nunca los conocí con aquel conocimiento
distinto de amor con el cual conozco á los míos".
3
. La
presciencia divina
es la aprobación divina.
"Porque
Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos
perecerá" (Salmo 1:6). El Señor Dios posee y
aprueba el camino del justo. Y cuando el Señor
Jesús dice, "Conozco mis
ovejas" (Juan 10:14), Él está diciendo, "Yo poseo
y apruebo de mis ovejas como siendo mías"; y Él lo
hizó desde la eternidad (Efesios 1:6).
4. La presciencia de Dios de nosotros es
nuestra seguridad y salvación infalible en Cristo.
Esta escrito, "El fundamento de Dios está firme,
teniendo este sello: Conoce el Señor á los que son suyos"
(2 Timoteo 2:19). Piensa de esto - Si eres hijo de Dios, si
crees en el Señor Jesucristo, ¡eras conocido de Dios desde
la eternidad, amado, escogido, poseído, aprobado, aceptado, y
asegurado en Cristo según á Su propósito eterno de
gracia! ¡Tú eres uno de "los
que antes conoció"! Nosotros quienes creemos á
Dios, todos quienes han experienciado Su gracia libre y salvadora en
Cristo, nos regocijamos en, y damos gracias á, Dios por esa
bendita presciencia , la cual es nuestra eleción.
¡Cómo le doy gracias á Dios por Su amor eligiente!
"No
es que yo te escogí,
Porque, Señor, eso no fuera sido.
Este corazón todavía te rehusaría,
Si Tú no me fueras escogido.
Mi corazón posee nadie delante de tí,
Por Tu gracia rica me saciastes,
Esto sabiendo - Si te amo,
¡Es porque primero me amastes!
Predestinación
Regresa á Romanos 8:29-30. La segunda
cosa de que se habla aquí es la predestinación. - "Porque á los que antes
conoció, también predestinó para que fuesen hechos
conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el
primogénito entre muchos hermanos."
No tengas miedo de la predestinación,
y no te avergüences de ella. Nosotros somos predestinarios porque
creemos la Biblia, y la doctrina de la predestinación es una
bendita doctrina Bíblica, llena de consuelo y de gozo para el
pueblo de Dios. La predestinación es el propósito
infalible e absoluto de la gracia de Dios en cuanto á Sus
escogidos, á los que Él antes conoció. Nuestro
destino eterno (la conformidad gloriosa y perfecto á Cristo) era
fijado y afirmado por nuestro Padre celestial antes que Él hizo
el mundo (Efesios 1:3-6; 3:11-12).
Aquellos á quienes Dios antes conoció
en amor eligiente, Él predestinó de ser conformados al
imagen de Su propio amado Hijo, el Señor Jesucristo. Cuando Dios
hizo á Adam, Él vió que no era bien que él
estuviera sólo. Así que Él hizo a Eva "ayuda idónea para él" (Génesis
2:18). Y el Señor Dios determinó desde la eternidad que
no era bueno para Su Hijo (el último Adam) que estuviera
sólo. Así que Él escogió en salvar una
grande multitud de pecadores y hacerlos así como Su Hijo, una
novia para Él, una "ayuda
idónea para el". Dios miró sobre Su Hijo amado con
tanta satisfacción y deleite que determinó en tener
muchos hijos así como Él (1 Juan 3:1-2).
Conformidad Á Cristo
Nuestra salvación, cuando sea cumplida en la
gloria de la resurrección, será nuestra conformidad
á Cristo. El Señor Jesucristo es
"la misma imagen" (Hebreos 1:3)
del Dios Trino; y los escogidos de Dios han sido predestinados en ser
" hechos conformes á la imagen de" Cristo
(Romanos 8:29). Esta conformidad á Cristo es triple.
1. Una Conformidad Climatica - En el nuevo
nacimiento, Cristo es formado en nosotros; nosotros somos
"hechos participantes de la naturaleza
divina" (2 Pedro 1:4).
2. Una Conformidad Gradual - Somos conformados al
imagen de Cristo en nuestra experiencia diaria de Su gracia, al crecer
"en la gracia y conocimiento de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo" (2 Pedro 3:18).
Por el poder de Su Santo Espíritu morando en
nosotros, por el poder de Su Palabra obrando en nosotros, y por la
disciplina y el nutrimento amante de nuestro Padre celestial, las vidas
de los santos de Dios son moldados á Cristo.
Esta conformidad de los escogidos de Dios
á Cristo no es algo que percibimos en nosotros mismos. Al crecer
en la gracia, crecemos á una realización más
verdadera y más verdadera que somos el primero de los pecadores.
No obstante, la conformidad del creyente á Cristo es real.
Somos, por las operaciones de la gracia de Dios obrando en nosotros,
hechos sumisos á la voluntad de Dios, aunque nos arrepentimos de
nuestras rebeldías encontra ella. Somos hechos pacientes en el
padecimiento, aunque confesamos nuestra impaciencia horrible. Somos
hechos en creer á Dios más plenamente, mientras lloramos
sobre nuestra incredulidad. Somos hechos en amar á nuestro Dios
y á nuestros hermanos más completamente, mientras
nuestros corazones se quiebran sobre nuestra falta de amor. Somos
hechos más graciosos y perdonadores, mientras nos arrepentimos
de nuestra dureza y repugnancia en perdonar ofensas.
3. Una Conformidad Consumada - Muy pronto, ¡O
bendito pensamiento! Muy pronto, seremos conformados perfectamente
á nuestro Señor Jesucristo en la resurrección.
En la predestinación soberana y divina, Dios
determinó inmutablemente y eternamente á quien Él
salvaría, como Él los había de salvar, cuando
Él los había de salvar, y en donde Él los
había de salvar. Luego Él arrelgo todo lo necesario para
cumplir la salvación de ellos y al fin para traerlos á la
gloria, perfectamente conformados al imagen de Su Hijo amado.
La predestinación marcó la casa en la
cual la gracia entraría, pavimentó el camino por el cual
la gracia caminaría á esa casa, sentó el tiempo
cuando la gracia entraría á esa casa, y garantizó
que la gracia actualmente entraría la casa al tiempo ordenado de
amor. ¡Nada fue dejado á la casualidad, á la
suerte, al destino ciego, o al libre albedrío imaginario del
hombre!
El Primogénito
El designo grande de Dios en la
predestinación es la gloria y el honor de Su amado Hijo como
nuestro Mediador y Salvador. -
"Para
que él sea el primogénito entre muchos hermanos" (Romanos
8:29). En la predestinación, como en todas las otras cosas,
Cristo tiene la preeminencia. Él es el Hijo Primogénito
en la famila de Dios.
El primogénito es el primero en nacer. Cristo
es el primogénito, ambos como Dios y como hombre. Él es
Dios, el Hijo eterno, engendrado eternamente del Padre. Él es el
Hombre de la Redención, puesto en manifiesto por el decreto
divino en el pacto de gracia (Proverbios 8:22-26,30).
El hijo primogénito es aquel en quien la
familia entera es dedicada á Dios (Éxodo 13:2). El hijo
primogénito es la cabeza de la familia después del padre
(Deuteronomio 21:17). El hijo primogénito sostiene y maneja toda
la propiedad de la familia en el nombre del padre . Es
"el derecho de la primogenitura" (v.17).
(Vea Hebreos 6:20). Es en el hijo primogénito que el nombre y la
familia de los muertos es levantada y viven (Deuteronomio 25:5-6).
Noten también esto - Dios ha predestinado a
muchos para ser hijos en la familia de gracia. - Cristo será
"
el primogénito entre muchos hermanos" (Romanos 8:29). En
cualquier tiempo de la historia, y en cualquier lugar, los escogidos de
Dios parecen ser poquitos. Á toda apariencia exterior, puede ser
dicho,
"Pocos escogidos" (Mateo
22:14). Pero los poquitos de Dios son muchos al fin. Cuando todos son
juntados al cielo, los santos de Dios serán una vasta, vasta
multitud que ningún hombre podrá contar (Apocalipsis
5:11; 7:9).
"Más allá de la
imaginación
Es la hueste de la elección de Dios:
¡Más que todas las arenas de los oceanos -
Más que todas las estrellas del cielo!
Aquí parecen ser una asamblea pequeña,
Débil, y pobre, y muy necesitada;
Pero cuando todos entran al cielo -
¡Qué congregación tan poderosa!
Fuertes, ¡han conquistado por el Cordero!
Señor, ¡déjame ser de ese número!
Fijado en tu predestinación,
Salvador, ¡dáme Tu salvación!
Esa es la
predestinación. - Dios ha determinado desde la eternidad en
salvar una grande multitud de pecadores para la gloria de Cristo. Nunca
ceseremos de maravillarnos de la gracia de Dios hacia nosotros.
¡Es admirable que Él había de salvar algunos,
más admirable que Él había de salvar a muchos, e
infinitamente admirable que tú y yo habíamos de
estár en el número de esos muchos!
Llamados
Luego Pablo habla de aquellos quienes eran
predestinados para ser conformados á Cristo como un pueblo a
quienes Él
"llamó".
--
"Porque á los que antes
conoció, también predestinó para que fuesen hechos
conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el
primogénito entre muchos hermanos; Y á los que
predestinó, á éstos también llamó" (Romanos
8:29-30).
Les recuerdo de los tiempos de estos verbos.
Todos son verbos de tiempo pasado. Todos están en el tiempo
aoristo. El Espíritu Santo no nos está hablando acercas
de lo que Dios hará en el tiempo, sino acercas de lo que Dios ha
hecho en la eternidad, en Su propósito de gracia, según
á la cual Él gobierna el mundo. Él está
hablando acercas de algo hecho, una vez y para siempre con finalidad en
la eternidad, con ninguna otra implicación.
Dios declara aquello hecho lo cual Él va
hacer. Luego Él lo hace (Isaías 46:9-10). Él lo
declara ya hecho y luego lo hace. En Romanos 8:28 Pablo nos dice que
Dios gobierna el universo según á Su propósito de
gracia. En el versículo 29 él nos dice que el
propósito de Dios de gracia es la salvación completa y
absoluta de Sus escogidos, la conformidad de todos que Él ama
con un amor eterno á Cristo. Eso es lo que Él
hará. Ahora, en el versículo 30, él nos dice que
ya es hecho. Todavía no lo hemos experienciado todo, pero ya es
hecho. Nada puede ser añadido á ello y nada puede ser
quitado de ello. Ya es hecho, y hecho para siempre, desde la eternidad
(Eclesiastés 3:14).
Este texto no está hablando acercas del
llamado general que es dado a los pecadores a venir á Cristo
cada vez que el evangelio es predicado. Y no está hablando
acercas del llamado irresistible e eficaz del Espíritu Santo en
la gracia omnipotente por la cual los escogidos de Dios son
traídos á Cristo en fe. Aquellos quienes
"son llamados" en el
versículo 28 son aquellos quienes son separados y distinguidos
de todos otros por las operaciones salvadoras de la gracia de Dios en
el tiempo. Pero eso no es de lo que sa habla en el versículo 30.
Este texto está hablando acercas de un llamado hecho por el Dios
Todopoderoso en Su decreto eterno.
¿Qué puede ser eso? Deja que las
Escrituras contesten por sí mismo. Antes del mundo Dios
empezó a salvar y a llamar á Sus escogidos con un
llamamiento de gracia que nos es dada en Cristo desde la eternidad.
Dios
"nos salvó y
llamó con vocación santa, no conforme á nuestras
obras, mas según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada
en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos" (2
Timoteo 1:9).
La palabra que es traducida
"llamados" en Romanos 8:28,
klhtoiv (klaytos), quiere desir "invitado, citado, seleccionado". Pero
esa no es la palabra usada en Romanos 8:30 y 2 Timoteo 1:9. La palabra
traducida
"llamó",
ekalesen (ekalesen) desde kalew (kaleo), en estos versículos
quiere decir "nombrado, hecho de llevar un nombre, o saludado por un
nombre".
En la eternidad antigüa, el Señor Dios
llamó á todos Sus escogidos los hijos de Dios, y nos
nombró Su hijos (1 Juan 3:1). Como tales, éramos
santificados, puestos aparte de todos otros y hechos santos por el
decreto santo de Dios. Siendo santificados por el decreto del Padre,
éramos preservados en Cristo por todas las edades del timepo
hasta el tiempo de nuesrto llamamiento. Al tiempo ordenado de amor,
fuímos llamados á la vida y fe en Cristo por Su gracia
todopoderosa (Judas 1).
Justificación
La cuarta cosa de que se habla en Romanos
8:29-30 es la justificación. -
"Porque
á los que antes conoció, también predestinó
para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para
que él sea el primogénito entre muchos hermanos; Y
á los que predestinó, á éstos
también llamó; y á los que llamó, á
éstos también justificó; y á los que
justificó, á éstos también glorificó".
Siendo llamados los hijos de Dios en el decreto
eterno de Dios, éramos entonces justificados en Cristo en el
decreto eterno de Dios. Todos quienes éran llamados fueron, al
mismo tiempo, por el mismo decreto, justificados gratuitamenet
por la gracis de Dios mediante la redención en la sangre de
Cristo como el Cordero de Dios inmolado desde la fundación del
mundo. ¡Fuímos declarados justos por Dios, absueltos de
todo pecado y culpa, perdonados de toda iniquidad, hechos justos por la
imputación divina, y aceptados como perfectamente justos en el
Amado, en Cristo nuestra Seguridad antes que Dios hablara el mundo
á la existencia!
Si puedes,
tratra de agarrarte de la doctrina de Pablo. Si esto no pone un
¡Aleluya! en tu alma, no sé que lo hará. Cuando el
Señor Dios nos predestinó para ser conformados al imagen
de Su Hijo, Él nos llamó Sus hijos y nos justificó
en Su decreto eterno, mirandonos en Su Hijo amado. Nuestros pecados
eran cancelados antes que fueran cometidos. Nuestra deuda era pagada
antes de contraerla. La maldición era removida antes que
viniera. La ley era remendida antes de ser quebrada. La justicia era
satisfecha antes que fuera ofendida. Fuímos justificados en
Cristo antes que cayéramos en Adam. Fuímos aceptados en
Cristo antes que fueramo desterrados en Adam.
Sí, la redención era hecha cuando Dios
miró sobre Su Hijo como nuestra Seguridad y aceptó Su
sacrificio como el Cordero inmolado desde la fundación del
mundo. Sin ninguna question, hay un sentido en la cual nuestra
justificación por la gracia de Dios es un hecho eterno. Esto no
es sólo una inferencia lógica sacado de las Escrituras.
Es una doctrina enseñada claramente en la Palabra de Dios. En
Romanos 8:30 Pablo está hablando acercas del propósito
eterno de Dios por el cual Él gobierna todas las cosas en la
providencia. Su asunto no es profético, sino histórico.
En el propósito de Dios, todos Sus escogidos fueron justificados
desde la eternidad en Cristo.
Nosotros éramos
"aceptos en el Amado" (Efesios
1:6) desde la eternidad. Si éramos aceptos en Él,
éramos considerados justos en Él. Si Dios nos miraba como
justos, Él nos miraba como justificados. La única
justicia que podíamos poseer era la justicia de Cristo que nos
era imputada.
La justificación es una de aquellas
"todas bendiciónes espirituales" con
las cuales los elegidos de Dios eran bendicidos en Cristo antes que el
mundo comenzó (Efesios 1:3; 2 Timoteo 1:9). Tod el paquete de
salvación era dada á nosotros en Cristo en el pacto de
gracia antes de la fundación del mundo. Tomás Goodwin
estaba exactamente correcto cuando escribió, "Podemos decir de
todas las bendiciones espirituales en Cristo de lo que se dice de
Cristo, que
"sus salidas son desde
el principio, desde los días del siglo" (Miqueas 5:2).
Cristo vino á ser la Seguridad nuestra en el
pacto eterno (Hebreos 7:2). Tan pronto que un hombre viene á ser
la seguridad por otro, el otro es librado de toda obligación y
responsabilidad. Aún así, cuando Cristo contrató
con el Padre como nuestra Seguridad, antes que los mundos fueran hechos
Dios dijo concernientes á Sus elegidos,
"¡Líbrolos de descender al
sepulcro, Que hallé redención!" (Job 33:24).
El Señor Jesucristo era, en el pensamiento y
propósito de Dios, el
"Cordero, el cual fué
muerto desde el principio del mundo" (Apocalipsis 13:8). Si el
Padre vió al Hijo como el Cordero inmolado, Él lo
vió como la propiciación, la expiación, y la
satisfacción por los pecados de Su pueblo, y nos vió como
redimidos y justificados por la sangre del Cordero.
Además, todos los creyentes del Antigüo
Testamento eran aceptados de Dios y justificados sobre el básis
de Cristo habiendo cumplido toda justicia por ellos desde la eternidad
(Romanos 3:25; Hebreos 9:15). Ellos no eran justificados en credito,
meramente por una nota de promesa, sino sobre el base de justicia
satisfechado en el propósito, el decreto, y la palabra de Dios.
Si Dios los justificó sobre el básis de esta obra eterna,
antes que Cristo hubiera venido al mundo para morir como el Substituto
de ellos, ¿por qué algunos han de disputar la
eternalidad de nuestra justificación sobre el básis de
esa misma obra eterna? Nosotros éramos justificados en el
propósito de Dios desde la eternidad.
La Justificación En El
Tiempo
La justificación eterna no más hace poco de la necesidad
de la justificación en tiempo que la adopción eterna hace
poco la necesidad por la experiencia de la adopción en tiempo.
Todos quienes eran justificados en el propósito de Dios tienen
que y serán justificados en la compra por la sangre de Cristo
como también por el poder de Su gracia.
Todos los elegidos de
Dios fueron justificados por la sangre de Cristo cuando Él
murió como nuestro Substituto (Romanos 3:24-26). Cuando el Hijo
de Dios clamó, "Consumado es"
(Juan 19:30), la obra de nuestra justificación era
cumplida completamente en tiempo. Cuando Él pagó el
precio de nuestro rescate, fuimos librados de la pena de la ley.Cuando
Él fué hecho pecado por nosotros, nosotros fuimos hechos
la justicia de Dios en Él. Cuando Él fué hecho una
maldición por nosostros, fuimos librados de la maldición
de la ley. Cuando Él fué declarado de ser libre de
nuestros pecados en Su resurrección (Romanos 4:25), fuimos
declarados en ser libres del pecado.
Ested seguro que entiende esto. Nosotros fuimos
hechos justos por una transacción de gracia llamada la
"inputación".Como Cristo era hecho pecado por nosotros, aunque
Él no podía y no pecó, por nuestros pecados siendo
imputados á Él, así fuimos hechos la justicia de
Dios en Él, aunque no hemos hecho y nunca pudiéramo hacer
cualquier justicia, por tener Su justicia imputada á nosotros (2
Corintios 5:21).
La Justificación Recibida
Nosotros recibimos la justificación
por la fe (Romanos 3:28). Cuando la Biblia habla acercas la
justificación por fe, la enseñanza no es que nuestra fe
es la fuente, la causa, o fundamento de justificación. La fe es
el medio por la cual viene la justificación, no es la causa de
ella. ¡La fe es la mano que abraza la justificación, no es
la mano que la cumple!
Por ejemplo, si preguntarás,
"¿Cómo regas tu jardín?" Probablemente
contestaría, "Con la manguera". Pero tú conocieras mi
sentido. La manguera es el instrumento, no es la causa de la
regación. Es sólo un canal por medio del cual el agua
fluye para regar mi jardín. La causa de nuestra
justificación es la gracia de Dios. El básis sobre el
cual somos justificados es la sangre de Cristo. La recepción de
la justificación es por la fe en Jesucristo. Si tú
confías en Cristo, eres justificado. Tú fe en Él
es el fruto, la evidencia, y la manifestyación de la
justificación.
Glorificación
Otra vez más mira á Romanos 8:28-30.
La última cosa que se menciona aquí es la
glorificación: - "Y sabemos
que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan
á bien, es á saber, á los que conforme al
propósito son llamados. Porque á los que antes
conoció, también predestinó para que fuesen hechos
conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el
primogénito entre muchos hermanos; Y á los que
predestinó, á éstos también llamó; y
á los que llamó, á éstos también
justificó; y á los que justificó, á
éstos también glorificó".
Yo no puede ahora mismo decir mucho acercas de esto,
porque yo no sé mucho acercas de ello. Todavía no he
experienciado esta parte del texto. Espero muy pronto en saber
más. Pero esto yo sé -- la glorificación es
exactamente el opuesto de la condenación. Dios nos quitó
la culpa del pecado en la justificación, y Él nos
librará de todo el mal de las consecuencias del pecado en la
glorificación.
El Dios nuestro nos ha predestinado para ser
conformados al imagen de Su Hijo. Eso será cumplido en la
glorificación. El fin de Dios para Sus eligidos es la
glorificación eterna y absoluta. Sus designos de amor y gracia
(Efesios 1:4-6) tendrán su cumplimiento pleno y absoluto en
nuestra glorificación. Nada menos que nuestra conformidad
perfecta, plena, y absoluta á Cristo satisfacerá el
propósito de Dios de gracia y cumplirá Su voluntad. En
todo lo que Él ha hecho, esta haciendo, y hará desde
aquí adelante, nuestra glorificación es Su objecto.
Pero en Romanos 8:30, el Espíritu Santo
declara que nuestra glorificación, como nuestro llamamiento y
justificación, es algo hecho por Dios en un tiempo en la
eternidad pasada, con ningún otra implicación.
¿Es el todo-glorioso nuestro Jesucristo
glorificado en el cielo hoy en día? ¿Es Él ahora
glorificado como nuestra Seguridad, Mediador, y Salvador? En verdad,
¡Él lo es! Él es glorificado con aquella gloria que
Él tenía con el Padre como nuestra Seguridad antes que el
mundo existiera (Juan 17:5). Así como Él era glorificado
como nuestra Seguridad en el propósito eterno de Dios, nosotros
éramos glorificado en Él absolutamente, completamente, y
plenamente por el decreto de Dios antes que el mundo existiera. Y,
¡esa glorificación eterna en el propósito de Dios
garantiza y hace cierta nuestra glorificación experimentalmente
en la resurrección!
En la experiencia de la salvación, cuando
Dios salva a pecadores por Su gracia maravillosa con el tiempo,
Él trae á luz todo lo que Él ha hecho por nosotros
en Cristo desde la eternidad, y nos causa de experienciar la realidad
de Su gracia por la fe en Cristo.
"Que si nuestro
evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden
está encubierto: En los cuales el dios de este siglo cegó
los entendimientos de los incrédulos, para que no les
resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es
la imagen de Dios. Porque no nos predicamos á nosotros mismos,
sino á Jesucristo, el Señor; y nosotros vuestros siervos
por Jesús. Porque Dios, que mandó que de las tinieblas
resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros
corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de
Dios en la faz de Jesucristo" (2 Corintios 4:3-6).
"Que nos
salvó y llamó con vocación santa, no conforme
á nuestras obras, mas según el intento suyo y gracia, la
cual nos es dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los
siglos, Mas ahora es manifestada por la aparición de nuestro
Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte, y sacó
á la luz la vida y la inmortalidad por el evangelio" (2
Timoteo 1:9-10).
¡Amén!
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<><>Donald S. Fortner, Pastor>>
Grace Baptist
Church of Danville
2734 Old Stanford RD
Danville, Kentucky 40422-9438