¿PUÉDE REGOCIJAR EN LA IMPUTACIÓN DIVINA?

Milton W. Howard

Sin duda, la doctrina mas importante de las Sagradas Escrituras es la doctrina de La Imputación Divina. Nadie entiende el Evangelio de Christo si no entiende la doctrina de la Imputación Divina. Sin embargo, hay muchos que nombran el nombre de Cristo en hoy día, quienes ni saben lo que significa la palabra IMPUTACIÓN.

En la Biblia encontramos la palabra IMPUTACIÓN traducida en diferentes formas, pero el significado es el mismo.

CULPADO
Jeremias 17:4 "Será culpado de sangre el tal varón."

CULPA
Psalmos 32:2 "Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,"

INCULPA
Romanos 4:8 "Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado."

INCULPA
Romanos 5:13 "Donde no hay ley, no se inculpa de pecado."

TOMANDOLES EN CUENTA
2 Corintios 5:19 "Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados,"

Si es creyente, sé que regocijará en ella. La doctrina evangelica de la IMPUTACIÓN DIVINA le dará alegría y consuelo en su corazón.

La IMPUTACIÓN es dando la bondad o culpabilidad de una persona a otra. Es haciendo una persona responsable por las acciones de otra. Es cargando una persona con los meritos u ofensas de otra. Es atribuyendo las acciones de una persona, sean buenas o malas, a otra persona.

En la Biblia vemos tres grandes hechos de la IMPUTACIÓN DIVINA en las cuales Dios atribuye las acciones de una persona a otra.

(1) DIOS IMPUTÓ LA TRANSGRESSIÓN Y EL PECADO DE ADÁN EN EL JARDÍN A TODOS LOS HOMBRES.

Esta es la doctrina Bíblica del pecado original. Todos pecamos en Adán. Por el decreto de Dios, Adán fue la cabeza y el representante de todos los hombres. Él actuó en nuestro nombre, en nuestro lugar. Cuando Adán pecó, aunque no estabamos presentes personalment, llegamos a ser culpables de pecado por la imputación. Dios cargó a nosotros con el pecado de Adán, y todos nosotros morimos en Él espiritualmente.

Desde la caída de Adán, todos los hombre y las mujeres son nacidos con una naturaleza caída, pecaminosa, y depravada, muertos en los delitos y pecados.

ROMANOS 5:10 "Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su hijo, mucho mas, estando reconciliados, seremos salvos por su vida."

ROMANOS 5:19 "Porque así como por la obediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos."

ROMANOS 5:12 "Por tanto, como por el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron."

No llegamos a ser pecadores por algo que hicimos, llegamos a ser pecadores por algo que Adán hizo, que Dios imputó a nosotros.

(2) DIOS IMPUTÓ LOS PECADOS DE TODOS SUS ELEGIDOS A SU HIJO, EL SEÑOR JESUCRISTO.

Cuando Cristo murió sobre Calvario, bajo la ira de Dios, sufriendo el castigo de pecado, no estaba sufriendo la ira de Dios por algo que Ël hizo. Él es santo, sin mancha, sin contaminación. No tuvo pecado propio. Christo murió bajo la ira de Dios porque nuestros pecados le fueron imputados. Siendo nuestro Sustituto, llegó a ser responsable por nuestra culpabilidad y nuestro pecado. Dios cargó a Su Hijo con los pecados de Sus elegidos y castigó a Él por nosotros, en nuestro lugar, como si fuera el pecador.

2 CORINTIOS 5:21 "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él."

Esta es la doctrina Evangélica de la sustitución. Christo fue hecho pecado por nosotros, y siendo hecho pecado, murió bajo el castigo de pecado en nuestro lugar. Y porque Él pagó el precio por nuestros pecados, ninguno de los elegidos de Dios será cargado con pecado.

ROMANOS 4:8 "Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado."

(3) DIOS IMPUTA LA JUSTICIA DE SU HIJO A TODOS LOS QUE CONFÍAN EN EL.

Nuestro Señor vivió en esta tierra en perfecta justicia como un hombre. La obediencia justa de nuestro Señor a la ley fue una obediencia representativa. Vivió en justicia como nuestro representante delante de Dios.

Es esta justicia de Cristo que Dios imputa a todos los creyentes, haciendonos justos delante de Él. Como fuimos hechos pecadores por la desobediencia de Adán, así somos hechos justos por la obediencia de Cristo.

ROMANOS 5:19 "Porque así como por la obediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos."

Ante Dios somos la justicia de Cristo, y seremos premiados por Su justicia perfecta con la gloria eterna del cielo, como Él fue premiado por nuestros pecados con la muerte.

Los que creemos regocijamos en esta Imputación Divina.