LA LIBERALIDAD DEL
AMOR DE DIOS
“Los
amaré de pura gracia” (Oseas 14:4)
Aunque sea
triste decirlo que siempre que amamos a alguien, somos
inclinados de amar esa persona dependiendo en nuestros sentimientos, es
decir
depende de cómo nos sentimos acerca de esa persona en
particular. Mientras que esa
persona nos haga sentirnos bien acerca de ellos, nosotros sentiremos el
amor
para ellos.
¡Pero
oh! ¡Alabado sea Dios que Él no es así! Así
como Él dice de Su
pueblo antiguo: “Los
amaré de pura gracia” es
también verdad para Su pueblo de hoy. Considere esto: (1) Ser amado libremente por Dios quiere decir que nosotros
no tenemos que pagar por Su amor. (2) Ser amado
libremente por Dios quiere decir que es incondicional. Nosotros
no
tenemos que cumplir ninguna condición para ser amado por
Él. (3) Ser amado libremente por Dios quiere decir es indigno.
En otras palabras, no hay absolutamente nada en nosotros para obligar a
Dios
para amarnos. (4) Ser amado libremente
por Dios quiere decir que Él lo hace de Su "voluntad libre".
¡Dios nos ama porque Él quiere amarnos... eso es! (5) Ser amado
libremente por Dios quiere decir que Él nos ama por amor de
Su Hijo amado.
Amén.
Mucho
podría ser dicho acerca de Dios amándonos, pero si alguna
cosa,
recordemos que si estamos en Cristo Jesús, somos amados por Dios
para siempre y
absolutamente nada nos puede separar de Su amor. Tu corazón
puede ser lleno a su
plenitud conociendo “el gran amor” de Dios, que
aún en los momentos más
oscuros en tu vida, Su amor para ti brillará como un faro en las
tormentas más
terribles que atravesarás. Será constante y nunca
cambiará; porque como Él dijo:
"Yo
Jehová, no cambio”
(Malaquías 3:6); y siempre te dirige a la Cruz
donde verás la prueba de Su amor para ti en Su amado Hijo "Jesucristo, y a Éste crucificado” (1
Corintios 2:2). ¡Aleluya!!!
Amén.