El Hombre es Responsable-Parte 2

Patch Blakey

Traducido por Lasaro Flores

Hace algunos años, un amigo mío que es un consultor financiero me dijo de un encuentro que él tuvo con un cliente futuro. La persona, un oficial de responsabilidad considerable y paga proporcionada (yo le llamaré el Coronel), vino a ver mi amigo consultor acercas de establecer el plan financiero de algún tipo para proveer para él mismo y para su esposa después que él se jubilará del servicio militar.

El Coronel y su esposa habían pasado sus veinte y mas años en el servicio militar gastando todo el paga suyo y entonces metiéndose en deuda por tomar vacaciones frecuentes e extravagantes al Caribe en hoteles elegantes. Sus vacaciones les habían costado mucho. Ellos estaban más de $100,000 en deuda sin algunos fondos tangibles para ayudar balancear sus obligaciones. Encima de esto, el Coronel estaba sólo unos pocos meses de jubilarse. El estaba a punto de perder su única fuente de ingresos que él y su esposa habían estado utilizando para atender a la deuda que ellos habían acumulado a través de los años por haber gastándolo solamente en los bienes consumibles. El no tenía ningunas perspectivas de trabajo y no poseían una casa.

Mi amigo consultor tuvo que reconocerles lamentablemente que no había nada que él podría hacer para ayudar el Coronel y su esposa, sino de instarlos fuertemente á ambos de parar de gastar más dinero cualquiera en artículos consumibles sino solo en cosas esenciales, y empezar el busca de empleo para que pudieran á comenzar a deshacerse de su deuda acumulada. El oficial, en la desesperación, demandó que debe haber algo mi amigo podría hacer para ayudarlo ya que él pronto estaría sin cualquier ingresos y tenía una montaña de deuda para pagar. Pero mi amigo aseguró tristemente al Coronel que unos pocos meses de la planificación financiera sabiamente manejada no podrían compensar dos décadas de vivir de derrochador.

Adivinaría que la mayoría de los cristianos hoy en día, mientras teniendo un sentido de compasión por la angustia y la dificultad financiera que este oficial y su esposa habían traído sobre sí mismos, sin embargo todavía pensaría sólo correcto que esta pareja pagaran a sus acreedores. No hacer así sería equivalente a una infracción del octavo mandamiento, "No hurtarás" (Éxodo 20:15). E igualmente, aunque el Coronel y su esposa no tuvieran los fondos tangibles ni las fuentes de ingresos potenciales con que pagar su deuda, la mayoría de los cristianos concordarían que la incapacidad presente de Coronel en pagar no lo absolvió de su responsabilidad de pagar.

<><>Aunque nosotros como cristianos estamos dispuestos de una perspectiva humana atribuir responsabilidad financiera, a pesar de la culpabilidad de los deudores en acumular la deuda y su incapacidad para pagar, todavía muchos cristianos están indispuestos de una perspectiva espiritual reconocer el mismo principio en el área de la salvación del hombre. ¿Qué significo con esto? <> 

El hombre es responsable de su propio pecado, heredado de su padre, Adán; "De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron" (Romanos 5:12). “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23). El pecado entró el mundo por el hombre, así que el hombre es responsable por el pecado. Y porque todos los hombres han heredado su naturaleza pecadora del progenitor suyo, ellos comparten la misma responsabilidad por sus propios pecados.  
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El pecado del hombre, como la deuda de Coronel, se debe pagar; no hay un equivalente espiritual de declarar la bancarrota. La Biblia enseña, "Porque la paga del pecado es muerte…” (Romanos 6:23). "Empero al que obra, no se le cuenta el salario por merced, sino por deuda" (Romanos 4:4). "Ahora será el fin sobre ti, y enviaré sobre ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti todas tus abominaciones" (Ezequiel 7:3). Dios tiene justamente a los hombres responsables de sus actos pecaminosos.
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E igualmente como la deuda debilita financieramente, así que también, el pecado debilita espiritualmente, previniendo al pecador de responder o reconocer aún la verdad espiritual. "No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios;… No hay temor de Dios delante de sus ojos" (Romanos 3:11,18, el énfasis agregó). "Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oír" (Isaías 59:2). ¡Incluso si un pecador irregenerado debiera orar a Dios, Dios dice que El no oirá! ¿Qué oración puede un pecador perdido orar de posibilidad para ser salvado si sus pecados previenen a Dios de oír aún su oración?  
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Y aunque un hombre pueda ser capaz de trabajar su salida de la deuda financiera con el tiempo, cualquier tentativa para pagar nuestra propia deuda del pecado se considera deuda como adicional; "Y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia" (Isaías 64:6) y “...por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada” (Gálatas 2:16).
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¿Por qué nosotros como cristianos, a los quienes Dios ha redimido con la sangre preciosa del Cordero según á Su misericordia abundante en Jesucristo, insistimos tan desafiantemente que Dios no requiera al hombre de hacer algo que él es incapaz de hacer? ¿Si los hombres irregenerados son capaces en cualquier manera de salvarse a sí mismos o para ayudar de salvarse a sí mismos proponiendo su propia fe, ¿entonces qué necesidad tiene ellos de un Salvador o Redentor? Tal hablar es pura necedad.
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¿Qué sería el significado de ser redimidos si teníamos de algún modo la habilidad de hacer algo para ayudarnos a salvarnos, si podríamos trabajar nuestra salida del pecado con el tiempo? Es una pregunta retórica. La Biblia nos enseña, "Que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros á los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo" (Efesios 2:12). Necesitamos de arrepentirnos de nuestra incredulidad de un corazón duro y dar a Dios la gloria por salvarnos cuando estábamos impotentes y desesperados, hombres pecadores que eran completamente responsables por nuestras iniquidades, mas totalmente incapaz de hacer algo acerca de ello.
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De Credenda Agenda
http://www.credenda.org/issues/10-2doctrine101.php