UN SALVADOR COMPLETO

“Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”

(Hebreos 7:25) 

Uno de las enseñanzas trágicas que uno encuentra en mucho que es llamado la "cristiandad" es la creencia que el hombre puede hacer algo de su parte para su salvación. Eso, por supuesto, no sólo es engaño pero diría aún blasfemador; porque no sólo contradice la Palabra de Dios pero también ¡que Dios no puede salvar completamente a un pecador de Él mismo! Me parece que muchos no creen que nuestro Dios no sólo es “poderoso para salvar” (Isaías 63:1), pero Él indica claramente: “Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve” (43:11).

Pero nuestro texto nos dice que 1) el Señor Jesucristo “puede también salvar”. En otras palabras, Él tiene TODO PODER para salvar al más principal de los pecadores (1 Timoteo 1:15). No hay deficiencia cualesquiera en Su Persona y en Su Obra Redentora para hacerlo. Permíteme de ponerlo así: Él me salvó; Él te puede salvar. La promesa es para “los que por Él se acercan a Dios”. Luego 2), Él puede salvar “perpetuamente”. Esto simplemente significa que lo que Él comenzó, Él lo completará; o como Filipenses 1:6 lo pone: “Que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. Cualquier cosa es necesitado para nuestra “salvación eterna” (Isaías 45:17), Él proporcionará; y ¡lo puede hacer! Por supuesto, la razón porque Él lo puede hacer es 3), que Él “vive siempre para interceder por ellos”. Ya ven, amados, ¡nuestro Salvador glorioso está VIVO! Sí, Él murió por nuestros pecados, y fue sepultado, pero ¡gloria a Dios!; Él resucitó de los muertos en el tercer día (1 Corintios 15:1-4). Ahora, Él esta sentado a la diestra en el mano derecho del Padre, y como nuestro Abogado (1 Juan 2:1) Él intercede por cada uno que cree en Él por la salvación suya; porque “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió, y más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” (Romanos 8:34). En otras palabras, Él apela TODO lo que Él es y TODO lo que Él ha hecho para salvar a Su pueblo de sus pecados (Mateo 1:21).

Así que, amado pueblo de Dios, ¡usted puede alegrarse con toda alegría en que nuestro Salvador, el Señor Jesucristo, es UN SALVADOR COMPLETO! Desde el comienzo hasta terminar, de lo primero hasta lo último, Él es el Alfa y la Omega de nuestra Salvación. Mirad a Él; y usted verá que verdaderamente nuestro Señor “todo él codiciable” como nuestro Salvador porque Él nos ha salvado “perpetuamente”. ¡¡¡Aleluya!!!