La Soberanía De Dios

(
Carlos Spurgeon)

Traducido por Lasaro Flores

No hay atributo más confortante a Sus hijos, que de la soberanía de Dios. Bajo las circunstancias más adversas, en los ensayos más severos -- ellos creen que la soberanía ha ordenado sus aflicciones, que la soberanía los predomina, y que la soberanía lo santificará todo. No hay nada por lo cual que los hijos de Dios deben más contender seriamente, que la doctrina de su Maestro sobre toda la creación -- la realeza de Dios sobre todas las obras de Sus propias manos -- el trono de Dios y Su derecho de sentarse sobre ese trono.

Por el otro lado, no hay doctrina más odiada por los del mundo, ninguna verdad de la cual ellos han hecho tal fútbol -- como el gran, estupendo, pero todavía la más cierta doctrina, de la soberanía del Jehová infinito. Los hombres permitirán a Dios estar en todos lugares, menos en Su trono. Ellos lo permitirán estar en Su taller para idear mundos y hacer estrellas. Ellos lo permitirán estar en Su limosnaría para distribuir Sus limosnas y conceder Sus generosidades. Ellos Lo permitirán sostener la tierra y cargar los pilares del mismo, o encender las lámparas del cielo, o gobernar las ondas del océano siempre móviles; pero cuando Dios sube a Su trono -- entonces ¡Sus criaturas rechinan los dientes!

Nosotros proclamamos un Dios entronizado, y Su derecho de hacer como Él quiere con Su propio, para deshacerse de Sus criaturas como Él lo piensa bien, sin consultarlos en el asunto. Entonces es que somos silbados y somos execrados; y entonces es que los hombres vuelven un oído sordo a nosotros -- porque Dios en Su trono -- no es el Dios que ellos aman. Pero es Dios sobre el trono a Quien amamos predicar. ¡Es Dios sobre Su trono, en quien nosotros nos fiamos!

De Grace Gems

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